HEMEROTECA El nadador Holbein, a punto de culminar su travesía del Canal de la Mancha

Carlos Fernández MADRID

ESPAÑA

Uno de los nadadores de larga distancia más famosos de comienzos del siglo XX era Montagn Holbein. Fiel a aquello de «tanto nadar para ahogarse en la orilla», tuvo que retirarse a escasos metros de la costa inglesa, cuando estaba a punto de terminar la travesía del famoso Canal de la Mancha. En línea recta, la distancia que separa las dos costas es de 31 kilómetros, pero a ello hay que unir las severas corrientes que hacen que el trayecto aumente debido a la deriva, además del frío de sus aguas. Para atenuarlo, los nadadores se embadurnaban completamente de una capa de grasa, a la manera de las focas, y que les daba un aspecto fantasmagórico. En cuanto a la alimentación, Holbein fue atendido por su propia esposa a base de leche y caldos concentrados. Holbein había salido el miércoles a las tres de la tarde de Gris Nez y se retiró a las dos menos cuarto de la madrugada del día siguiente, a sólo unos cientos de metros de las famosas rocas blancas de Dover.