Tiempo habrá para sacar conclusiones sobre España, pero ya se pueden extraer algunas. La selección cumple, porque ¿con Brasil¿ es la única que ya pasó a octavos, tras ganar a rivales de poca entidad como Eslovenia y Paraguay, o Turquía y China. Lo contrario hubiera sido un fracaso, por su superioridad sobre el resto. También creo que se clasificará el 90 por ciento de las selecciones que copaban las quinielas. Esas sorpresas que animan el Mundial puede que ayuden a que se magnifique el papel de España. ¿O no se preveía ganar a Eslovenia y Paraguay? Entre los méritos de la selección, me quedo con su superioridad en las segundas partes, y con el hecho de que termina los partidos mejor de lo que los empieza. Incluso ante Paraguay tuvo que remontar un resultado adverso y ante a un rival cerrado. Claro que los problemas llegan en ataque. Tiene el balón, pero no el control. Falta claridad de ideas porque la selección juega con un embudo. Mutila las bandas, sobre todo la derecha, y realiza un ataque previsible. Llega por el pasillo central o el zurdo, y la defensa rival se encuentra cómoda y contragolpeas con facilidad. Dentro de esa apuesta, sólo De Pedro juega en la banda; hace lo que le gusta y sabe, y por eso rinde. El caso contrario es el de Luis Enrique, incómodo en la derecha para afrontar el uno contra uno o para centrar. En resumen, varias dudas. Veremos si se disipan.