Pilar del Castillo relaciona el consumo de drogas sintéticas con el «botellón»

AGENCIAS MADRID

ESPAÑA

La ministra dice que la culpa de estas prácticas es de la familia y de la escuela, por este orden La ministra de Educación, Pilar del Castillo, aseguró ayer que el fenómeno del botellón y el consumo de drogas «están en parte interconectados», en referencia a la muerte de los dos jóvenes que consumieron éxtasis. La relación entre ambos fenómenos la estableció en el hecho de que existe una trasgresión de las normas y de los derechos de otros, que «no conducen a nada bueno» ni contribuyen «a una sociedad mejor».

07 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El suceso de Málaga, según explicó la ministra, pone en evidencia una serie de problemas importantes que se están desarrollando día a día y a los que, en la medida en que no han tenido unas expresiones tan dramáticas, se les ha prestado poca atención. La titular de Educación subrayó que la primera responsabilidad es de las familias y que también hay una responsabilidad de la escuela, pero que no se le puede cargar a ésta con todas las culpas en materia de formación de los alumnos. Por su parte el vicepresidente primero y ministro del Interior, Mariano Rajoy, afirmó que la muerte de dos jóvenes en Málaga tras haber consumido éxtasis es un asunto «triste y desgraciado» en el que la responsabilidad es compartida por todos. «No busquemos aquí responsabilidades sobre la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento ¿dijo¿. En un tema de esta trascendencia todo el mundo tiene que analizar su cuota de culpa». El titular de Interior subrayó que lo más importante ante el problema de las drogas es la prevención, que «es función de todos: las administraciones, los medios de comunicación y las familias». Asimismo, subrayó el papel de la rehabilitación llevada a cabo en muchas ocasiones por ONG y Ayuntamientos, y la represión policial para desarticular el mayor número de organizaciones. Málaga denunciará De otro lado, el Ayuntamiento de Málaga anunció ayer que demandará a los organizadores de la fiesta de música electrónica celebrada en el Palacio de los Deportes a la que acudieron los dos jóvenes fallecidos tras consumir droga sintética, mientras sus padres recaban datos para presentar una denuncia.