Tras el desmentido del primer ministro marroquí, la Oficina de Información Diplomática del Ministerio de Exteriores dio «por buenas»las explicaciones de Yusufi y subrayó que tras sus declaraciones «el tema debe darse por concluido». Sin embargo, fue el propio titular del departamento el que se había encargado de echar más leña al fuego. En contra de las repetidas declaraciones de González y de dirigentes socialistas que negaban el encuentro, el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, insistió ayer en que «todo apunta» a que «sí se produjo» la entrevista, aunque admitió que no tenía «confirmación al cien por cien». El titular de la diplomacia española rechazó cualquier tipo de manipulación por parte de su ministerio, y explicó que, tras haber hablado con responsables de la embajada española en Rabat, tenía «indicios» de que el encuentro entre el ex-presidente del Gobierno español y el primer ministro marroquí había tenido lugar, y añadió que es «inusual» que este tipo de contactos se hagan «sin consultar» al Ejecutivo español.