Un gibraltareño murió la noche de ayer en aguas gaditanas tras caer de la embarcación en la que se encontraba cuando huía de una patrullera de la Guardia Civil. Los supuestos narcotraficantes que iban en la lancha, tres individuos de origen magrebí y residentes en Ceuta, fueron detenidos por los agentes, que consiguieron incautarse de 600 kilos de hachís. Los hechos se produjeron en aguas del municipio campogibraltareño de San Roque, cuando una patrullera del Servicio Marítimo de la Guardia Civil observó una lancha rápida detenida en la zona y sin señalización y portando unos bultos o paquetes sospechosos. La patrullera del instituto armado inició una aproximación hasta la zódiac para identificar a sus ocupantes que, al descubrirse sorprendidos, iniciaron la huida mar a dentro. Según la Subdelegación del Gobierno en Cádiz, durante la persecución, la embarcación semirrígida de los supuestos narcotraficantes dió un viraje rápido y cambió de rumbo «de forma repentina», lo que provocó que chocara contra la patrullera de la Guardia Civil. Tras el accidente, las dos embarcaciones se quedaron paradas y los agentes del instituto armado procedieron a identificar a los ocupantes, que informaron inmediatamente de que un cuarto hombre había caído al agua. En aquel momento comenzó la búsqueda en el mar del tripulante desaparecido pero tras rastrear la zona únicamente pudieron localizar ya el cadáver flotando en el agua. El fallecido es un ciudadano gibraltareño, de rasgos caucasianos, que no llevaba documentación y, por lo tanto, su identidad no ha sido facilitada. Su cuerpo fue trasladado al cementerio de Algeciras, donde se le practicará la autopsia para determinar las causas exactas de la muerte. Llevaban 600 kilos de hachís Los detenidos, M. S. A., M. T. M. y M. M. A., pasaron a disposición judicial por un presunto delito contra la salud pública, ya que en la embarcación accidentada los agentes de la Guardia Civil encontraron 19 fardos de resina de hachís, con un peso aproximado de 600 kilos.