El PSOE acusa a Aznar de estar «retirado» de los asuntos que preocupan a la población

LUIS VILLAMOR SANTIAGO

ESPAÑA

Zapatero critica que el Ejecutivo no de explicaciones sobre Gescartera o los fallecidos tras recibir sesiones de hemodiálisis José Luis Rodríguez Zapatero pasa a la carga. El secretario general del PSOE lamentó ayer en Santiago que el Gobierno esté a la «defensiva» y «retirado» de los asuntos que, a su juicio, preocupan a los ciudadanos. Zapatero, que presidió la ejecutiva federal de su partido, aseguró que Aznar está «cada día un poco peor» y los ministerios «no funcionan». El líder socialista anunció una triple oferta al Gobierno para que impulse el acuerdo antiterrorista, promueva un pacto de Estado sobre la inmigración y debata en el Parlamento las prioridades de España ante la próxima presidencia europea.

03 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Zapatero quiere que el Gobierno dé la cara porque, desde su punto de vista, ha estado ausente estos meses y «no ofrece seguridad». Puso como ejemplo Gescartera y sostuvo que ante «un escándalo» hay que reaccionar con la política y no con la demagogia. El líder de la oposición demandó «que se determinen hasta el fondo la verdad, sin que se produzcan descalificaciones globales de ninguna fuerza». Aseguró que su partido seguirá la línea de no pedir responsabilidades políticas hasta que finalice la comisión de investigación sobre el caso. A su juicio, tras el esclarecimiento, «algunos discursos históricos habrán perdido la inocencia». El líder socialista manifestó que el Gobierno «no da seguridad» al sistema financiero, a los inversores, a una parte importante de la «arquitectura económica» y a los servicios públicos. Lamentó que el Ejecutivo no haya dado una explicación sobre los fallecidos tras recibir sesiones de hemodiálisis o los muertos en accidente de aviación en Málaga. Zapatero aseguró que el PSOE tiene como prioridad la lucha contra el terrorismo y la defensa de la libertad y seguridad en el País Vasco. Recordó la reunión, mañana, de la comisión de seguimiento del pacto antiterrorista y afirmó que apostará porque «sea un nuevo hito de impulso a la política común y un instrumento para incentivar la mayor cooperación entre el Gobierno central y el vasco». El líder del PSOE se impuso una segunda prioridad para el nuevo curso político: alcanzar un acuerdo en inmigración, para lo que demandará a Aznar una reflexión, en la que estén implicados empresarios, sindicatos y partidos políticos. La dirección socialista decidió solicitar un debate en el Congreso sobre la próxima presidencia española de la UE.