Quiere que el caso quede cerrado antes de la presidencia de la UE y el congreso del PP La cúpula del PP, con José María Aznar a la cabeza, se reúne hoy en Madrid para fijar una estrategia sobre Gescartera cuyo objetivo es acotar el caso a una estafa y evitar consecuencias políticas. El presidente del Gobierno quiere que el escándalo esté resuelto antes de que acabe el año y evitar así que enturbie la presidencia española de la UE y el congreso nacional que el PP celebrará en enero del 2002. Aznar desea asegurarse de que el escándalo financiero no le suponga ningún coste político.
02 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La dirección del PP perfila hoy una estrategia encaminada a acotar el caso Gescartera como un delito económico y evitar así que tenga repercusiones políticas en el Gobierno. La reunión del comité ejecutivo estará presidida por Aznar y fijará el plan de los populares en la comisión parlamentaria de investigación que se constituirá el viernes. El partido gubernamental busca un doble objetivo: por una parte, conseguir hacer ver que las irregularidades en la agencia de valores no son heredadas de la época de los Gobiernos del PSOE y, por otra, que Gescartera no es un caso de corrupción, sino la obra de unos desaprensivos. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, presentará un informe que está previsto que verse sobre el reciente acuerdo de financiación autonómica, pero que no podrá evitar aludir al caso Gescartera, ya que su departamento es el que parece más involucrado. De hecho, el único dimisionario ha sido su secretario de Estado, Enrique Giménez-Reyna. El PP también intenta terminar con los desajustes que se han presentado en su actuación a lo largo del verano. El comité ejecutivo se ratificará en llevar la investigación de la trama «hasta sus últimas consecuencias y caiga quien caiga», pero siempre dentro del supuesto de una estafa económica a la que es ajena el Gobierno. Chivos expiatorios Fuentes populares también confirmaron que los chivos expiatorios sobre los que centrarán sus dardos serán Antonio Camacho, el encarcelado presidente de la agencia de valores, y Giménez-Reyna, al que dejarán caer por haber ocultado sus relaciones con la firma intervenida, si bien preservarán su labor al frente de Hacienda. El PP trabajará, además, para que la investigación esté cerrada en diciembre y dar el carpetazo final en Navidad. El objetivo de ceñir al ámbito penal el fraude de la agencia de valores persigue, también, que no opaque el ambicioso plan de reformas que pretende acometer el Gobierno en el segundo semestre del año. Lo que los populares no van a poder evitar es que la investigación de Gescartera coincida con los comicios de Galicia del 21 de octubre.