ETA provocó la explosión de dos bombas en la línea del AVE, cerca de Ciudad Real

COLPISA MADRID/SAN SEBASTIÁN

ESPAÑA

Neutralizados dos artefactos en sucursales del Banco Guipuzcoano de San Sebastián Las dos explosiones registradas el miércoles en la línea del AVE Madrid-Sevilla, a tres kilómetros de Ciudad Real, son obra de ETA, según confirmó el ministro del Interior, Mariano Rajoy. Cada artefacto contenía entre uno y dos kilos de tytadine, la dinamita robada por los etarras en Francia. Las bombas causaron escasos desperfectos. No ocurrió lo mismo en San Sebastián, donde la Ertzaintza neutralizó ayer dos bombas en el Banco Guipuzcoano tras una llamada anónima. Los daños fueron cuantiosos.

16 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La Subdelegación del Gobierno en Ciudad Real desmintió las primeras versiones, que hablaban de una sobrecarga en la línea o de una caída de un cable del tendido eléctrico. Fuentes del organismo explicaron que los artefactos provocaron «mínimos desperfectos» en el kilómetro 167,820 de la línea en sentido a Madrid. Los investigadores no descartan que este suceso esté relacionado con la explosión de otra pequeña bomba el día 3 en la línea férrea en La Roda (Albacete) y que en ambos hechos hayan tenido que ver los etarras Anartz Oiarzabal y Olaia Castresana, ésta fallecida en Torrevieja (Alicante) al manipular una bomba. Según esta hipótesis, los etarras pudieron haber colocado tiempo atrás los explosivos en su ruta hacia Levante. Sin embargo, algunos operarios de la estación de Ciudad Real aseguraron haber visto el miércoles a dos personas con monos amarillos en el lugar, minutos antes de la explosión. La explosión ocasionó retrasos de unos 20 minutos de media a 30 trenes, 22 unidades AVE y 8 Talgos, en los que viajaban unos 5.000 pasajeros, a los que Renfe no indemnizará al creer que las causas del retraso no son imputables a la compañía y están «totalmente fuera de nuestro control». En San Sebastián, ETA irrumpió ayer en la Semana Grande de las fiestas con la colocación de dos bombas en sucursales del Banco Guipuzcoano. La Ertzaintza, alertada por una llamada anónima en nombre de ETA, hizo explotar de forma controlada los artefactos, pero no pudo impedir causar graves daños en coches, viviendas y comercios. Hoy, el secretario de Estado de Seguridad, Pedro Morenés, se reunirá con el viceconsejero de Interior del Gobierno vasco, Míkel Legarda con el objetivo de concretar las medidas policiales conjuntas para llevar a cabo la lucha contra ETA y su entorno, así como para combatir con más eficacia la kale borroka.