«La gente tiene derecho a que sus pleitos se resuelvan rápido»

JOSÉ VÁZQUEZ A CORUÑA

ESPAÑA

José María Michavila Núñez, secretario de Estado de Justicia El Pacto para la Reforma de la Justicia suscrito entre PP y PSOE ha sido recibido con ilusión, pero también con escepticismo, entre los jueces y, sobre todo, en la ciudadanía, que sólo comprenderá su alcance si la eficacia del mismo se traduce en una mayor agilidad a la hora de resolver sus asuntos, que, de momento, se eternizan en los juzgados. José María Michavila, secretario de Estado de Justicia, reconoce que el ciudadano «tiene derecho a que sus pleitos se resuelvan con rapidez».

14 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Michavila está convencido de que las medidas previstas en el acuerdo son las adecuadas y se ha convertido en el mejor vendedor del pacto. -El ciudadano tiene una pésima imagen de la Justicia. ¿Cómo se puede mejorar? -Modernizar la Justicia es una obligación para los políticos, y por eso se consideró que debe ser una prioridad. La imagen va a mejorar, porque no es un problema de calidad, sino de agilidad. El rediseño de la demarcación judicial permitirá acercar la Justicia al ciudadano y ajustar las cargas de trabajo a un modelo más realista. -¿El objetivo final será entonces la rapidez? -El pacto sólo será eficaz si se consigue, porque las personas no pueden estar pendientes varios años de resoluciones que afectan gravemente a su vida. Para ello es necesario establecer cauces precisos. -¿Cuál ha sido el primer paso? -Alcanzar la «paz judicial» y volver al espíritu constitucional, abandonado unilateralmente en 1985, en el sistema de elección del Consejo General del Poder Judicial. -¿No ha sido una concesión al acentuado corporativismo de los jueces? -Es una solución sabia, porque conjuga la legitimidad parlamentaria y la judicial. -Ustedes proclaman que la selección de los jueces se hará con criterios objetivos y rigurosos. ¿No lo era con el método actual? -El sistema ha funcionado bien y la preparación de nuestros jueces está por encima de la media de la Unión Europea, pero el proceso debe completarse con otras medidas. -Entre los jueces existe incertidumbre al desconocer cuáles serán los nuevos criterios de promoción. -Las reformas garantizan su independencia, pero hay que reconocer que España es la única democracia en donde sólo existe la antigüedad como único criterio de ascenso. La introducción de otros nuevos, como el rendimiento y la calidad, se hará con prudencia. -Se apuesta por la formación y la especialización. ¿Qué papel juega una institución como la Escuela de Verano del Poder Judicial? -La Escuela ha sido un acierto y sus cinco años de funcionamiento demuestran que fue una apuesta inteligente del actual portavoz del Consejo, Benigno Varela, porque ha permitido un foro de debate que los jueces han agradecido con su presencia masiva. -Los jueces parecen soberanos en sus reinos de taifas. ¿Cuáles serán las exigencias para cambiar de destino? -Se tendrá en cuenta el trabajo bien hecho y la especialización. No es comprensible que un juez o un secretario pasen largo tiempo en un órgano penal y accedan, por ser el más antiguo, a uno, por ejemplo, de la jurisdicción social.