Marruecos acepta un convenio que regula el flujo de temporeros

MELCHOR SÁIZ-PARDO MADRID

ESPAÑA

A. RAGEL

Todos deberán firmar un compromiso de regreso Después de seis meses de negociaciones, Interior ha logrado arrancar del Gobierno de Rabat la firma de un tratado sobre inmigración. El texto regula el flujo de los temporeros y potencia el retorno voluntario, cuyo incumplimiento inhabilita para contrataciones futuras.

10 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El texto que el próximo 25 de julio firmarán Rajoy y el primer ministro magrebí será el primer acuerdo general sobre extranjería de la historia entre Madrid y Rabat. Hasta ahora, los protocolos que regían las relaciones de inmigración entre ambos estados se limitaban a la repatriación de indocumentados y a los trabajadores de temporada. Este tratado no aborda, como en el caso de Ecuador, la regularización de los millares de indocumentados magrebíes que viven en la Península. El nuevo acuerdo aspira no sólo a la devolución de los sin papeles sino a la regulación de los flujos migratorios. La primera novedad del tratado es el compromiso de España de hacer saber a Marruecos «el número y características de las necesidades de mano de obra». Rabat deberá comunicar a Madrid «las posibilidades de satisfacer esta demanda de trabajo». Una comisión mixta, con sede en el país magrebí, será la encargada de seleccionar a los aspirantes más idóneos. El Ejecutivo español quiere que Rabat se implique en la vuelta de los extranjeros, una vez termine la vigencia de sus contratos. Se potencia la figura del «trabajador de temporada», pero, según el convenio, antes de su contratación, estos inmigrantes «firmarán un compromiso de regreso a Marruecos». «El incumplimiento de este compromiso -advierte el texto- inhabilitará para toda contratación futura en España y será tenido en cuenta en la resolución de solicitudes de permiso de trabajo y residencia».