El Ejecutivo popular sacó adelante durante los últimos doce meses la mitad de sus compromisos electorales «Estoy convencido de que es mucho lo que tenemos por hacer y somos capaces de conseguirlo». José María Aznar dijo estas palabras en la primera sesión de su segunda investidura como presidente. Aquel 25 de abril del 2000 sus señorías escucharon de su boca una veintena de compromisos que se cumplieron a medias. De la veintena de proyectos que expuso, sólo la mitad salieron a la luz. Los otros, algunos de gran calado, quedaron arrinconados. Hoy, el jefe del Ejecutivo tendrá que rendir cuentas ante la oposición.
25 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El primer año de Gobierno de Aznar con mayoría absoluta ha sido difícil. En algún momento, desesperante. El 2001 arrancó con varias crisis: las vacas locas, el submarino nuclear Tireless, la peste porcina y la ruptura de las negociaciones pesqueras con Marruecos. La oposición se aprovechó de la situación y puso en marcha una estrategia de desgaste que concluyó en vísperas de las elecciones de Euskadi, en las que Aznar sufrió otro varapalo. PP y PSE no avanzaron lo suficiente para poner fin a 20 años de Gobierno nacionalista. El escenario económico también empañó el primer año de mayoría absoluta con la crisis del petróleo, la inflación, que duplicó el objetivo inicial, y el ritmo del crecimiento económico se desaceleró. El Ejecutivo estaba más preocupado en buscar soluciones a estos problemas que en sacar adelante sus compromisos. Así se explica que, a pesar de su holgada mayoría absoluta, sólo aprobase la mitad de las leyes que en la anterior legislatura. La mayoría eran compromisos pendientes, como el PHN o la reforma de la justicia. El presidente sacó adelante la Delegación para la Inmigración, el Ministerio de Ciencia y Tecnología y el consejo de política exterior. También cumplió al suprimir la mili, en el equilibrio presupuestario, la reforma educativa y el pacto sobre las pensiones. Queda el acuerdo sobre financiación autonómica y de los partidos políticos, suprimir el IAE, aprobar un nuevo IRPF, una ley electoral, un plan forestal, el estatuto de la empresa y el plan de guarderías.