Idoia López Riaño, la etarra más sanguinaria de los años 80, fue extraditada ayer por Francia Idioa López Riaño, acusada de 23 asesinatos entre 1984 y 1994, llegó ayer, por fin, a Madrid. La etarra extinguió su condena en Francia en 1998, pero el país vecino no autorizó su extradición hasta que se resolvieron los recursos de la defensa. Su alias, «La Tigresa» advierte de la personalidad de esta mujer alta, de ojos verdes, que se entregó a ETA con 18 años.
09 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.A López Riaño la rodea el morbo de ser una mujer con un físico espectacular unido a su condición de terrorista, de las que empuñan pistola y disparan a matar. De ahí su apodo. Idoia, que tuvo también los alias de Margarita o La Muelle, nació en San Sebastián, el 18 de marzo de 1964, aunque se crió en Rentería. Desde muy joven se integró en el mundo radical, al que también pertenecía su familia. Su madre, que trabaja como asistenta, es muy próxima al ala radical de HB. La etarra tiene todos los ingredientes para ser un personaje novelesco. De hecho el papel de terrorista que interpreta Silvia Munt en la película El viaje de Arian, recién estrenada, podría estar inspirado en su vida. Como en la ficción, La Tigresa antepuso la causa etarra a otros sentimientos. En los primeros años de militancia, la mujer que colaboró en uno de los atentados más graves contra la Guardia Civil en el que murieron 12 personas, fue novia de un agente del cuerpo. Él se enteró de la doble vida de su pareja cuando vio su foto en la prensa. Para entonces, Idoia ya había participado en tres asesinatos. Tras un recorrido por el crimen en el comando Madrid época en que culminaron una veintena de asesinatos en apenas seis meses, abandonó el grupo por orden de ETA para evitar conflictos sentimentales entre sus miembros. Acusada del asesinato de 23 personas en los comandos Oker, Ekaitz y el Madrid, ingresó ayer en la prisión de Soto del Real.