«En Euskadi aún no se ha manifestado la fuerza que tiene el poder del Estado»

JOSÉ MORALES MADRID

ESPAÑA

Enrique Múgica Herzog, Defensor del Pueblo Dos problemas le preocupan especialmente, la inmigración y la seria amenaza a la vida y la libertad en la sociedad vasca. Enrique Múgica considera que no es malo que él opine de política. Desde su cargo de Defensor del Pueblo recuerda al Gobierno que los demócratas tienen la razón y el poder, y que este último aún no se ha manifestado en Euskadi con la fuerza que tiene. Afirma que se encuentra a gusto en su puesto. Pasa muchas horas en el espléndido palacete de la calle Fortuny que acoge la sede del Defensor del Pueblo. Ya ha tenido tiempo de sobra para comprobar que su puesto no es tan simbólico como parecía.

07 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Múgica no desea ser un rostro más en la galería histórica de Defensores del Pueblo. Por eso, no le importa mojarse en temas tan delicados como la situación política en Euskadi, aunque sus formas supongan el enfado monumental de los nacionalistas. «Me gustaría que el PNV no se enfadase, pero para eso le diría primero que ponga todos los medios a su alcance». -¿Cómo sigue estas dimisiones en cadena de ediles del PSE que no quieren llevar escolta? -Es el penúltimo episodio. Alguien tendrá una responsabilidad: los asesinos, pero también quienes han permitido que esto llegue, el PNV. -¿Teme una radicalización de aquí al 13 de mayo? -Más radicalización es imposible. El PNV se desboca. Después de haber utilizado el Estatuto como elemento de poder, resulta que luego se extravía por los caminos de Estella, llega a acuerdos con el brazo político de ETA y quiere ir más lejos mitologizando una historia que no existe. Hace converger sus fines con ETA. -¿Para usted la única solución sólo pasa por un cambio de Gobierno en Euskadi? -Hay otras soluciones, pero cualquiera es peor. -¿Incluso la de un gobierno mixto, con nacionalistas y no nacionalistas? -Eso es imposible. El PNV nunca ha aceptado la Constitución y tiene que hacerlo si quiere volver al entramado del sistema democrático. El poder que tiene el PNV es muy superior al que le dan sus votos. Ellos decían a ETA «deja de matar», cuando lo que había que hacer era obligarla a que dejara de hacerlo, y no pedirlo. -¿Está creciendo el riesgo de confrontación civil? -Mucho. En Irlanda había dos sectores armados. Aquí unos son las víctimas y otro es el grupo armado. De todas formas, cuando llegue el momento la Constitución obligará al Estado a proteger al ciudadano. -¿De qué forma? -Hay que leer la Constitución de la A a la Z. Los partidos democráticos tenemos la razón y el poder. Se ha manifestado la razón continuamente, pero el Estado aún no ha manifestado toda la fuerza del poder democrático que tiene. -¿Qué piensa de la excarcelación de los responsables de Ekin por la Audiencia? -Es preocupante. Los magistrados han confundido aspectos y han dado una sentencia que es injusta.