El ex-edil del PP de La Carolina (Jaén) Bartolomé Rubia Muñoz, Bartolín, reiteró ayer en el juicio contra él en San Sebastián que fue víctima de un secuestro el 28 de mayo de 1998, versión a la que resta credibilidad el forense, que dice que se lo inventó por «afán de notoriedad». El juicio quedó visto para sentencia. La defensa pide la absolución y la fiscal 600.000 pesetas de multa por simulación de delito. «El hombre gritó ¡hostias!. Esa voz no se me olvidará en la vida. Y la chica decía ¡que no, que no, que no es así!. Ahí sí que me empecé a poner nervioso y pensé: de aquí me quitan del medio. Entonces abrí la puerta y salí», afirmó Rubia. Insistió en que lo abordaron a punta de pistola en su garaje de La Carolina, que lo trasladaron a Linares, donde tomaron un tren a Madrid. En la capital, siguieron viaje a San Sebastián, donde, afirmó, lo introdujeron en un coche tras taparle la cabeza con una bolsa. El forense indicó que Rubia no padece trastornos psicopatológicos, aunque señaló que tiene «un coeficiente intelectual medio-bajo, es poco maduro, infantil y le gusta ser objeto de atención».