El trazado del tren de alta velocidad a Levante contenta a Gallardón, Bono y Zaplana, pero margina a Aragón Por fin se sabe cuál va a ser el camino del AVE hacia Levante. Han sido más de dos de disputas y negociación entre el Gobierno central y los presidentes de cuatro autonomías: Madrid, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y Murcia. El legado que dejó el anterior ministro de Fomento, Arias-Salgado, en forma de anteproyecto, no gustaba a nadie. Su sucesor, Francisco Álvarez-Cascos, ha logrado conciliar intereses, aunque no todos. Han vuelto a perder los mismos. Que el tren de alta velocidad parase en Teruel sólo supondría un retraso de cinco minutos. Pero sus habitantes tampoco existen para el AVE.
20 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Más de un billón de pesetas va a costar el trazado del AVE acordado esta semana. Saldrá de Madrid por el sur de la provincia, siguiendo la actual vía a Sevilla (exigencia de Gallardón); se desviará hacia Cuenca, donde hará parada (exigencia de Bono); se bifurcará hacia Valencia y Castellón en Motilla del Palancar (exigencia de Zaplana, que ahorra así veinte minutos de viaje) y, tras llegar hasta Alicante y Murcia, la otra bifurcación, se prolonga hasta Lorca y Cartagena (exigencia del presidente murciano, Ramón Luis Valcárcel). Cuatro presidentes autonómicos y un ministro que se apuntan un éxito. Al presidente de Aragón ni lo llamaron para las reuniones. De nada sirvió que la plataforma ¡Teruel existe! exigiese una estación en la ciudad, aunque casi cogiese de camino. El viaje Valencia-Madrid quedará en menos de una hora y media; el Teruel-Madrid, con la mitad de kilómetros, casi a años luz.