El político gallego vincula el posible cambio de criterio del presidente a unas «circunstancias» que no concreta Mariano Rajoy admite, en una entrevista publicada ayer, la posibilidad de que José María Aznar rectifique y cambie su opinión de no presentarse a las próximas elecciones como candidato del PP a la presidencia del Gobierno. «En esta vida hay posibilidades de casi todo. Aznar ha dicho que no se iba a presentar, pero las circunstancias pueden hacerle cambiar de opinión», señala el vicepresidente primero y uno de los más estrechos colaboradores del jefe del Ejecutivo.
10 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Se trata del primer pronunciamiento de esta índole del político gallego, quien figura en todas las quinielas como uno de los candidatos mejor situados para suceder a Aznar. Por su parte, el PSOE no dejó pasar la oportunidad y, a través del también gallego José Blanco, atribuyó el comentario de Rajoy al «desconcierto» que reina en el PP ante «el liderazgo» de José Luis Rodríguez Zapatero. Rajoy dijo en público lo que es una opinión generalizada en el PP: Aznar es el mejor candidato para el 2004. Él cree que la solución ideal es que el presidente del Gobierno revise su negativa a presentarse de nuevo, con lo que se soslayarían las inevitables tensiones internas por la sucesión. El número dos del Gobierno cifra las posibilidades de cambio de criterio de Aznar en unas «circunstancias» que no aclaró en una entrevista concedida al diario ABC, pero que no pueden diferir mucho de la compleja situación que acarrea el terrorismo de ETA, la tendencia recesiva de la economía y el repunte del PSOE, entre otros elementos. A finales del 2003 El vicepresidente primero, de todos modos, precisa que no ha pensado «mucho» en el asunto y aclara que ni el Gobierno ni el PP «están en ese debate» por ahora. Indicó que el momento de debatir la candidatura de su partido a la presidencia del Gobierno «está muy lejos», y sitúa ese escenario allá por «finales del 2003». Rajoy señala que el método más correcto para dilucidar el nombre del aspirante es que Aznar abra en su momento «un período de consultas entre personas que tengan cierta autoridad en el partido». De esa ronda, debería surgir «un candidato para que fuera ratificado» por el PP. Los comentarios de Rajoy encontraron rápida respuesta en el PSOE. El secretario de Organización, el lucense José Blanco, señaló que al PSOE no le preocupa el futuro candidato del PP, aunque apuntó que no estará de más que «aclarasen si Aznar va a cumplir sus compromisos de no presentarse o si vuelve a estar en disposición». En todo caso, consideró llamativo el escaso protagonismo de Rodrigo Rato, quien «no quiere desgastarse para ser el candidato alternativo a Aznar».