El PSOE propone que sólo se reduzca la condena a los etarras «arrepentidos»

COLPISA MADRID

ESPAÑA

El Gobierno descarta el endurecimiento de las penas para los terroristas El PSOE negó ayer que sea necesario endurecer las penas para los terroristas, aunque admitió que «se puede estudiar una mejora de la aplicación» de la ley para favorecer la reinserción social de los presos. Según afirmó el portavoz socialista en el Congreso, Jesús Caldera, «causa repugnancia» que un asesino no arrepentido vuelva a la calle después de 15 ó 20 años en prisión, por lo que los «no arrepentidos» deberían cumplir la máxima condena de 30 años. El Gobierno confirmó que no se plantea nuevas reformas legales.

03 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

La condena de treinta años de reclusión es «un máximo razonable» y la cadena perpetua es «inconstitucional», dijo Caldera, quien afirmó que lo que su partido está dispuesto a estudiar seriamente si el Gobierno lo plantea es «intentar garantizar que quien no se arrepienta pueda cumplir el máximo de la pena establecida». «No es aceptable», según el portavoz socialista, que se pretendan utilizar las actuales modificaciones legislativas en discusión en el Congreso como «percha» para introducir cambios tan importantes como la ampliación de las penas o incluso la cadena perpetua, que el PSOE no apoyará «jamás». El Ejecutivo negó ayer, a través de su portavoz, Pío Cabanillas, que pretenda endurecer las penas por delitos de terrorismo a pesar de la oleada sangrienta de atentados de ETA. Cabanillas recordó que en el Parlamento se está tramitando un paquete de reformas legislativas destinadas a perseguir el apoyo al terrorismo y la violencia callejera en el País Vasco, y que no habrá más reforma legal que esa. Acercamiento de presos Cabanillas, tras la reunión del Consejo de Ministros, negó también que el Gobierno ya no conceda beneficios penitenciarios a los presos etarras desde el final de la tregua, porque esas cuestiones «las deciden los jueces y las leyes». Desde hace algo más de un año, antes del fin de la tregua, ningún terrorista encarcelado ha sido acercado al País Vasco ni se le ha concedido el tercer grado.