Las asociaciones profesionales comprenden la reacción del magistrado, que renunciará a instruir el caso El portavoz del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y presidente de la Comisión Disciplinaria de este organismo, Benigno Varela, afirmó ayer que «hay que valorar las circunstancias que rodearon» la respuesta dada por el juez Guillermo Ruiz Polanco ante las amenazas lanzadas por el etarra Harriet Iragi. Varela añadió que «si en la actuación del juez hay motivos para una sanción, el CGPJ reunirá una comisión disciplinaria que recabará información». Las asociaciones profesionales disculpan al magistrado.
01 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.El portavoz del CGPJ reconoció que el comentario realizado por Ruiz Polanco, que amenazó al etarra con darle «dos hostias», se produjo «tras una provocación», añadiendo que «a pocos metros de la Audiencia Nacional yacían cadáveres víctimas de un atentado terrorista». Varela insistió, además, en que la actuación del etarra imputado, «amenazando de la forma en que lo hizo» al juez, había sido «reprobable» y «podría ser objeto de una sanción penal». Guillermo Ruiz Polanco aseguró ayer que se abstendrá de la instrucción del sumario del asesinato del concejal José María Martín Carpena y el intento de asesinato del socialista José Asenjo. Según informó la cadena Ser, Ruiz Polanco afirmó en esta emisora que hoy mismo enviará un escrito a la Sala de Gobierno de la Audiencia Nacional para que, a partir de ahora, tramite la causa otro compañero. El magistrado señaló que no tiene manía a Harriet Iragi, pero que se abstendrá de la instrucción del sumario para evitar cualquier tipo de parcialidad. Añadió que «el día de ayer (por el martes) fue muy duro» y que se encontraba con «el ánimo un poco encogido», por lo que «si encima tengo que oír en mi despacho que me están amenazando, pues, la verdad, perdí los buenos modales en los que mi familia me ha educado». El juez admite que la frase que pronunció es «una barbaridad y una grosería hacia un justiciable». Respaldo generalizado No obstante, el magistrado se siente apoyado por el resto de los jueces porque se trata de un «tema temperamental» y señaló que «todos comprenden, en general, mi situación en ese momento, una situación dramática por el día que era y porque yo tenía delante a un señor que ha colaborado presuntamente en la muerte de Luis Portero y Martín Carpena». Todas las asociaciones judiciales reclamaron ayer que Ruiz Polanco no sea sancionado. El Partido Nacionalista Vasco, por su parte, dijo que «es comprensible esta salida de tono del juez, pero indudablemente no lo es mejor».