La nueva vacuna para IU

J.M. MADRID

ESPAÑA

Izquierda Unida pone al frente, como PP y PSOE, a un líder que no participó en la transición El doctor Gaspar Llamazares aseguró hace casi un año que tenía el tratamiento adecuado para sacar a Izquierda Unida de la UCI, donde la habían conducido los sucesivos descalabros electorales, las luchas intestinas y el hiperliderazgo de Julio Anguita. Ayer, tras una caótica y desorganizada clausura de su sexta asamblea federal, una mayoría ajustada de delegados de la coalición demostraron su confianza en él y en la vacuna renovadora que prometió recetar.

29 oct 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

A partir de hoy, el político nacido en Logroño, pero asturiano de convicción y adopción, tendrá que ponerse la bata y hacer una revisión general al enfermo. Muchos esperan, y él así lo ha asegurado, que no sacará el escalpelo y contará con todos, Francisco Frutos incluido, para el relanzamiento. El tiempo dirá. Llamazares es, en estos momentos, el gran desconocido. Con él, Izquierda Unida se sube al carro de la renovación y pasa a ser la tercera gran fuerza política _tras el PP y el PSOE_ que pone al frente de su dirección a un líder que no participó en la transición. El nuevo líder, que llegó en 1987 a la secretaría del PC de Asturias y a la coordinación de IU en el Principado, tras derrotar a los seguidores de Gerardo Iglesias, se proclama seguidor de los modos de la izquierda anglosajona. Es toda una declaración de intenciones en IU que le aleja de rancias nostalgias prosoviéticas. Llamazares fue el primero en entrar en campaña para relevar a Julio Anguita cuando éste ya había anunciado su marcha. Su salto a Madrid hace unos meses, con 43 años, no estuvo exento de polémica. Llamazares necesitaba estar donde se cuece la política, y no sólo la interna de Izquierda Unida. Las perspectivas electorales auguraban un único diputado por Asturias y él tenía que ir de número uno en la lista, en detrimento de Mariano Santiso, que había sido galardonado por los duros chicos de la prensa parlamentaria como «Diputado más trabajador». Al final, el nuevo líder de la coalición salió elegido diputado y pasó a hacerse cargo de todo el área económica en nombre del grupo parlamentario. Relación con Galicia En lo personal, Llamazares se aplicó para compaginar estudios, vida personal y carrera política. Se licenció en Medicina, trabajó como profesor en la Universidad de Santiago de Compostela y luego cogió el fonendoscopio para ejercer como médico de familia. Antes de todo ello, desarrolló un máster de salud en Cuba, donde pudo ver lo bueno y lo malo del régimen de Fidel Castro. Está casado con la psiquiatra gallega Ana Isabel González. Sobrelleva su timidez y reconoce que su seriedad puede darle algún disgusto. Para tratar de remediar lo uno y lo otro cuenta con la ayuda de su hija «que más de una vez me ha puesto en un compromiso por lo extrovertida que es».