La Audiencia de Granada anunció la apertura de diligencias informativas para aclarar el asunto La Junta de Fiscales del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía denunció ayer que la policía negó una escolta personal a su fiscal jefe, Luis Portero, un mes antes de ser asesinado por ETA, a pesar de que él mismo lo había solicitado en un escrito dirigido al jefe superior de policía de Andalucía Oriental. La respuesta fue que su protección ya estaba incluida en el dispositivo policial de seguridad y contravigilancia. La Fiscalía de la Audiencia de Granada anunció la apertura de diligencias informativas para aclarar todo lo relacionado con la protección del fiscal, medida que el fiscal general del Estado, Jesús Cardenal, apoya sin reservas.
19 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.A través de un comunicado de prensa, los fiscales andaluces explicaron que Luis Portero recibió el 8 de septiembre (un mes antes de su muerte, ocurrida el 9 de octubre) respuesta a su petición de disponer de una escolta personal el 10 de agosto, en la que se le comunicaba que «su protección se incluye en el dispositivo de seguridad y contra-vigilancia». La Junta de Fiscales del tribunal andaluz acordó adoptar medidas «que conduzcan al esclarecimiento de todo lo relacionado con la protección y seguridad» de que disponía Portero. El fiscal general del Estado, Jesús Cardenal, apoyó ayer la investigación para aclarar por qué Portero sólo disponía de servicio de contravigilancia. Además, los fiscales del tribunal superior andaluz expresaron su «firme determinación de seguir desempeñando nuestra noble tarea al servicio de la Justicia con la máxima dedicación y profesionalidad, sin que la amenaza o el chantaje terrorista produzcan la más mínima mella en nuestro ánimo». Homenaje Los fiscales quisieron «tributar un homenaje público de reconocimiento y admiración» a Luis Portero en nombre de todos los trabajadores de la Fiscalía del Tribunal Superior de Andalucía, pues explicaron que durante su «dilatada y brillantísima carrera profesional dedicada en cuerpo y alma a la Justicia y al Derecho, volcó todas sus enormes capacidades, no sólo intelectuales sino también morales y humanas, en su vocación de servidor público». Por los hechos sucedidos tras el asesinato del fiscal jefe, al que califican de «promotor y defensor de las libertades y del interés social, así como garante de la recta aplicación de la ley», los fiscales han manifestado su «sincero agradecimiento por las innumerables muestras de condolencia, solidaridad y apoyo recibidas».