Desde hace ocho años, la banda no había matado tanto y en tan poco espacio de tiempo «Una nueva demostración de fortaleza y de su capacidad de reacción para sembrar el terror en cualquier rincón de España». Así explican los expertos de la lucha antiterrorista el porqué ETA ha elegido Barcelona como el lugar de su último atentado mortal, de la que ya es la más cruenta ofensiva de la banda terrorista desde 1992. Además de dejar clara su capacidad de actuación en diez provincias españolas, la organización armada ha insistido en mostrar su voluntad de respuesta inmediata ante cualquier revés.
21 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Con el atentado de ayer, ETA ha cometido asesinatos en diez provincias diferentes durante este verano sangriento: Guipúzcoa, Vizcaya, Álava, Navarra, Madrid, Barcelona, Málaga, Soria, Huesca y Zaragoza (donde el pasado julio fue desarticulado un comando). A inicios de 1992, ETA asesinó a quince personas en dos meses. Desde entonces, los terroristas nunca habían sido capaces de matar tanto y en tan poco espacio de tiempo. Según fuentes de la lucha antiterrorista, durante la tregua y en los diez meses desde el final de ésta, ETA ha reforzado el comando Donosti y ha recompuesto los grupos estables de Álava, Málaga, Madrid y Vizcaya. En Navarra, ahora en Barcelona y, quizás, en Zaragoza, los terroristas tienen infraestructura y grupos de apoyo. La policía sospecha de la existencia de entre uno y tres comandos itinerantes, de los que las fuerzas de seguridad desconocen por quién están compuestos. La nueva banda de post-tregua ha demostrado, además de su expansión geográfica, su capacidad de reacción ante cualquier revés, en lo que los expertos llaman estrategia de la respuesta inmediata, gracias a una nueva generación de jóvenes terroristas. ETA asesinó en Tolosa al ex-gobernador civil de Guipúzcoa Juan María Jáuregui como reacción a la operación en la que fueron detenidos dos etarras. Después de que cuatro miembros del comando Vizcaya murieran al estallar su vehículo, la banda asesinó a José María Korta, colocó un coche bomba en Madrid y mató al militar, Francisco Casanova Vicente en Navarra. La desarticulación del aparato político etarra la pasada semana tuvo su réplica fallida en el intento de asesinato en de José Ramón Rekalde; ayer, la banda consumó su respuesta a las últimas acciones policiales.