Los concejales del PP y el PSOE en el País Vasco viven bajo la presión de las amenazas de ETA y su entorno La ofensiva que ETA está desarrollando a lo largo del verano, sumada a las amenazas del entorno de los terroristas, está poco a poco socavando el trabajo cotidiano que realizan los cargos electos del Partido Popular en los ayuntamientos del País Vasco. Bajo férrea escolta policial, estos ediles tratan de llevar la democracia a las instituciones, afrontando el riesgo añadido de la situación. Todos intentan sobrevivir acompañados de un agente con complejo de ser un «conejo de indias que intentan cazar».
01 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El portavoz del PP en Zumárraga, Valeriano Martínez, compañero y amigo de Manuel Indiano, asegura que «me han roto la alegría que tenía. ¡Qué ilusión me va a quedar!». Martínez dijo al día siguiente del atentado, en declaraciones al diario vasco El Correo, que no tiene miedo, pero es normal sentir lo contrario. Lucía Peralta, concejala del PP en Rentería y sustituta de Manuel Zamarreño, edil asesinado por ETA en 1998, considera que es «una presa en un país democrático; tanto se les llena la boca de democracia, de libertad, de Estado de Derecho, que parece ser que yo no vivo en ningún Estado de Derecho, no tengo democracia y tengo que vivir encarcelada en mi casa porque si ando mucho por la calle corro peligro de que fulminen mi vida». En declaraciones a la Ser, Peralta reconoció que no tiene relación con los concejales de EH en Rentería, porque «yo misma los he aislado». Carmen Alba, concejal de UPN, partido coaligado con el PP en Pamplona, sustituyó a Tomás Caballero, asesinado por ETA en 1998. Va escoltada pese a no haber recibido ninguna amenaza. «Es incómodo, pierdes la intimidad y además atañe a toda la familia _confiesa_. Tienes que pensar cosas que la gente normal no piensa, la gente normal no mira debajo del coche, pero son cosas con las que tienes que convivir, y yo me he criado con este tema, porque mi padre era militar en Pamplona y es algo que he tenido presente siempre, y espero que mis hijos no lo tengan». Según Eduardo Barrutia, concejal del PP en Durango, y compañero Jesús Maria Pedrosa, asesinado por ETA el pasado mes de junio, ir por la calle e ir viendo anagramas del partido con una diana o anunciando `sois los próximos'' «es una amenaza diaria».