Decenas de «ilegales» llegan cada día en patera y se hacinan en las comisarías y centros de acogida españoles El subdelegado del Gobierno en Cádiz, Miguel Osuna, reconoció ayer que las últimas avalanchas de inmigrantes frente a las costas gaditanas han desbordado las dependencias de la comisaría de Algeciras, y explicó que ya ha solicitado material para asistir a los irregulares. Medicinas, ropas y dinero para cubrir la asistencia jurídica de los sin papeles son las necesidades básicas para paliar una situación que se repite en los centros de acogida canarios, donde se hacinan cientos de extranjeros, en su mayor parte subsaharianos. El Ejecutivo del archipiélago se plantea la posibilidad de ubicarlos en naves industriales.
25 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Los inmigrantes de Algeciras están siendo trasladados al antiguo cuartel de transmisiones, hasta que se construya la nueva comisaría de Policía, pero las nuevas instalaciones «volverán a verse colapsadas» ante avalanchas como las de los últimos días, según el subdelegado del Gobierno. La Policía Nacional tenía previsto repatriar a lo largo de la mañana de ayer a entre 80 y 90 inmigrantes, de los 178 que se agolpaban en las dependencias policiales, y a otros 60 por la tarde. Sin embargo, la cifra de irregulares sigue aumentando. Otros 26 espaldas mojadas fueron interceptados por la Guardia Civil en la zona conocida como Punta Paloma, en Tarifa (Cádiz), a bordo de una patera. El consejero de Empleo y Asuntos Sociales del Gobierno de Canarias, Marcial Morales, dijo ayer que serán necesarios entre 300 y 400 millones de pesetas al año para atender «dignamente» a los inmigrantes que llegan a las islas. Agregó que ante una situación «excepcional, se deben adoptar medidas excepcionales», como la instalación de inmigrantes en naves industriales, y aseguró que cuando se reduzca este problema desaparecerá este «dispositivo», porque, detalló, no se puede mantener una situación de precariedad durante dos o tres meses. Morales aseguró además que está «controlado» el problema sanitario que podría suscitarse por la entrada masiva de inmigrantes y comentó que, en el ámbito educativo, el problema radica en atender «el mestizaje a lo bestia» que implica el hecho de que en unos 700 colegios de Canarias estudien alrededor de 7.000 alumnos que no hablan el español.