Agentes de la Guardia Civil recorren los centros educativos para concienciar a los estudiantes sobre el acoso escolar y la necesidad de denunciar los casos. Ayer estuvieron con los de 2.º de ESO del IES de Pastoriza (Arteixo, A Coruña). Fernando Jiménez, uno de los agentes encargados de impartir las charlas, comenzaba: «¿Cuál es la diferencia entre bullying y acoso?». Tras varios intentos de los alumnos, uno clava la respuesta: «Un nombre está en inglés y el otro en español, pero el significado es el mismo». A continuación, formula otra pregunta que genera debate aula: «¿Cuántas formas de acosar hay?». «Controlar, insultar o amenazar», dice uno. «Que te pongan un mote o apodos. Este es más fácil, porque no dejan huella, y, si tú dices que no, nadie sabe lo que pasa ahí», comenta otro. «Por el físico o por la forma de ser», completa un tercero.
Tras esta introducción, el agente continúa con la explicación y, cuando acaba, un alumno lo interrumpe: «¿Si intentas ayudar al que están acosando, pero luego van a por ti, cómo lo vas a defender?». El agente responde que, en ese caso, hay que acudir a un docente para que intervenga, pero insiste en que es vital reaccionar: «Porque, si un testigo no ayuda a la víctima, es cómplice. No es chivarse, es ayudar». Para ejemplificar esta situación, Fernando utiliza en su presentación varias diapositivas sobre la adolescente Sandra Peña, que recibía insultos a través de las redes sociales y terminó suicidándose.