Si últimamente dudas más de lo habitual, piensas mucho en alguien y no sabes por qué te sientes así. Tranquilo: lo que te pasa es normal
11 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Estamos en febrero, el mes de los enamorados. Estos días todos los escaparates se llenan de corazones, de ideas para regalar el día de San Valentín. Aparecen miles de mensajes de amor en las redes sociales. Así que, para estar en sintonía con el momento que vivimos, hemos decidido dedicar el artículo de esta semana a las emociones asociadas al primer amor.
El primer amor suele llegar en la adolescencia y aparece como una emoción intensa, nueva y desconcertante. Hace que el mundo se ilumine, que el corazón vaya más rápido y que te sientas capaz de todo. Pero también puede venir acompañado de nuevas inseguridades, de grandes dudas, de miedo a perder a la persona que quieres o de un sufrimiento que no eres capaz de comprender.
Aparece por casualidad, a veces ni siquiera te das cuenta. No sabes bien lo que pasa, pero hay una persona a la que le prestas mucha atención, te importa más que otras.
En ocasiones te quedas embobado, soñando despierto y pensando en esa persona. No lo puedes evitar, miras el móvil todo el rato pendiente de sus mensajes, de si te da algún like y pendiente de lo que sube.
Cuando estás con esa persona no puedes parar de reírte, el corazón se te acelera, sientes como un nudo en el estómago, a veces hasta te sudan las manos, parece que vas a tartamudear… y piensas, pero ¿qué me pasa?
Nunca habías tenido tantas ganas de ir al instituto por la mañana, te arreglas más, te inventas cualquier excusa para poder acercarte o hablar con esa persona… No entiendes bien lo que pasa porque todas estas emociones intensas y agradables, de repente y, a veces de forma muy rápida, se convierten en desagradables. Aparecen nuevos miedos y nuevas inseguridades que hasta ahora no habías sentido.
Puede que alguna vez piensen algo similar a esto:
- Hoy estaba feliz y no sé por qué me empecé a sentir muy inseguro. Pensé: cuando le vea en clase, ¿qué voy a hacer?, ¿le sonrió o me quedo serio? ¿me acerco o me hago el desinteresado? ¿Voy a hablar con sus amigos? ¿directamente con ella…..
- ¿Pero qué me pasa, yo nunca había dudado tanto sobre cómo comportarme con una persona? De repente me surgen muchas dudas, ¿le seguiré gustando? siempre me escribe por las mañanas para desearme los buenos días y hoy no lo ha hecho ¿habré hecho algo mal? ¡Qué incertidumbre!
Tranquilo, es normal que te puedas sentir como en una montaña rusa. No significa que las cosas vayan mal, simplemente estás aprendiendo a gestionar nuevas emociones que todavía no sabes bien cómo manejar.
El primer amor es así. Está lleno de ilusión, de emoción, de sentimientos enormes. Todo es nuevo y bonito, pero a veces también trae dolor y sufrimiento.
¿Cómo saber cuándo tenemos que poner límite a ese sufrimiento? Te damos alguna pautas o señales:
Si en tu relación:
- Tienes miedo a decir lo que piensas y lo que sientes.
- Te sientes menos importante que la otra persona.
- Te sientes controlado o tu necesitas controlar a la otra persona.
- Te obliga a alejarte de tus amigos.
- Estás más triste que tranquilo.
- O más solo que acompañado.
Es el momento de revisar lo que está pasando. El primer amor es una experiencia para aprender, no para sufrir intensamente.
No tiene que durar mucho para ser importante, la importancia del primer amor está en lo que te enseña, no en cuanto tiempo dura.
En el momento en el que finalizas la relación con esa persona (ya sea decisión tuya o no), es normal que estés muy triste y/o muy enfadado. Seguramente sentirás un gran vacío y te parecerá que nunca lo podrás volver a llenar. Es natural, es una pérdida emocional importante y necesitas un tiempo para poder recuperarte. Pero tranquilo, con el tiempo lo verás de una manera diferente.Querer a alguien no significa dejar de ser tú. El amor sano no te exige cambiar, ni aguantar cosas que te hacen sentir mal.
Recuerda que tu valor no depende de que alguien te quiera.
Teresa Molezún es socia de Catemo Educación.