El púrpura marca la moda

Moncho Núñez Centella

ESCUELA

Justiniano y su corte. Fragmento del mosaico de la iglesia de San Vital en Rávena (año 532)
Justiniano y su corte. Fragmento del mosaico de la iglesia de San Vital en Rávena (año 532) INTERNET

ADJETIVOS CALIFICATIVOS: PÚRPURA

15 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El emperador de Bizancio Justiniano quiso inmortalizarse para la historia rodeado de su gente más próxima. A su izquierda está el arzobispo Maximiliano, que es precisamente quien encargó ese mosaico; detrás, entre ambos, figura el banquero que lo financió e hizo posible y, a su derecha, vemos a dos importantes generales. En la escena completa, donde también figuran otros militares y sacerdotes, predominan los blancos, verdes y ocres, y destaca el manto púrpura de Justiniano, que lleva sujeto con un broche naranja. Se manifiesta así la importancia de la imagen, en una época en la que el color púrpura representaba el más alto grado de distinción. A lo largo de la historia del Imperio romano, tanto en Occidente como en Oriente el uso del color violeta estuvo sujeto a normativas de distinto grado y en algunos casos solamente el emperador y su familia podían llevarlo. Era la púrpura imperial. Julio César ?enamorado de Cleopatra, que había teñido de ese color hasta las perfumadas velas de su barco? regresó a Roma con una túnica morada hasta los pies, pero concedió a los altos cargos la prerrogativa de usarla. Hubo períodos en que estaba castigado con pena de muerte el uso del púrpura sin tener el rango requerido, en otras épocas se permitía exclusivamente a las mujeres e incluso hubo un tiempo en el que el gobernante quería que todo el mundo fuera de morado. Modas por decreto.

Pero no es solo cuestión de normativa, sino de economía, porque el tinte púrpura era muy caro. El que se producía en Tiro (la ciudad más importante de los fenicios, en la costa del sur del Líbano) se convirtió en el objeto de comercio más valioso de aquellas gentes, a quienes los griegos llamaron por ello phoínikes (púrpuras), de donde deriva la palabra fenicio. Según el historiador griego Teopompo de Quíos, del siglo IV antes de Cristo, «una toga teñida en púrpura valía en Colofón (Jonia) su peso en plata». Y es que más de 15 siglos antes de Cristo, los fenicios ya habían aprendido a extraer el colorante púrpura a partir de la secreción mucosa de unas caracolas marinas o cañadillas (Murex brandaris y Murex trunculus), pero para conseguir un litro de púrpura líquida ?que dejaba un extracto seco de 10 gramos? se necesitaban cien mil caracolas.

La frontera entre el púrpura y el rojo nunca estuvo clara. Para empezar, la túnica de Cristo que el evangelista Mateo definió como escarlata, para los evangelistas Marcos y Juan era «de color púrpura». Vaya usted a saber. Quizás por seguir la misma línea, lo que llamamos púrpura cardenalicia se nos manifiesta normalmente como un flamante bermellón, y los que lucen el violeta son los obispos. Cosa diferente es lo de los otros cardenales, que aparecen en la piel como consecuencia de un golpe y que se conocen también como moratones, moraduras o moretones, dicen que por su color, aunque todos sabemos que este cambia con los días. En definitiva, que también el púrpura tiene relación con la sangre y no en vano Plinio el Viejo, en su Historia natural afirmaba que «la tonalidad de Tiro [...] se considera de más alta calidad cuando tiene exactamente el color de la sangre coagulada». Valga. Otra cuestión de sangre, aunque diferente, es lo de ponerse morado. Parece que esa expresión viene del riesgo de atiborrarse de comida, comiencen los problemas de respiración y se termine cianótico. La llamada cianosis es una coloración azulada de la piel, debida a la presencia de hemoglobina sin oxígeno en venas superficiales. Como se ve, la sangre es expresión común de rojo y púrpura. La arterial (oxigenada) es de un rojo vivo, pero la venosa, que ya está de vuelta, es algo morada.

Mientras hubo un púrpura auténtico, este color fue símbolo de distinción y poderío. La cosa se socializó cuando en 1856 el joven químico William Henry Perkin descubrió por casualidad (cuando estaba trabajando en obtener quinina) que a partir del alquitrán de hulla se podía sacar un tinte de color malva que funcionaba bien con tejidos «de seda, algodón, lana u otros materiales». Montó una fábrica para producirlo a gran escala y el nuevo color se puso de moda entre las damas, sobre todo después de que la reina Victoria llevara a la Real Exposición de Londres en 1862 un vestido de seda así teñido. Era el primer tinte sintético, al que siguieron otros que revolucionaron la moda femenina en la segunda mitad del siglo XIX. Así se escribe la historia. Vaya, hoy tampoco resta espacio para hablar de política... y eso que la cita de Einstein era sugerente. Otra vez será.

Palabras con historia

Neblina púrpura en mis ojos. No sé si es de día o de noche. Me has hecho perder, perder la cabeza. ¿Hay futuro o se ha acabado el tiempo?

James Marshall, «Jimi Hendrix» (1942-1970)

Doble manto de lana purpúrea llevaba allí Ulises, el divino; teníalo ajustado con broche de oro

Homero («Od.», XIX, 225-226). Siglo VIII a. de C.

Se envolvió en citas, como un mendigo podría envolverse en la púrpura de los emperadores

Rudyard Kipling (1865-1936)

La luz del atardecer es anaranjada y violeta porque llega demasiado cansada de luchar contra el espacio y el tiempo

Albert Einstein (1879-1955)

Nos gustaría vivir y morir como las brevas: caernos del árbol de la vida solo después de habernos puesto morados

Anónimo (siglo XX)

actividades

1. Aunque «morado» proviene de «mora» (fruta silvestre injustamente poco reconocida), etimológicamente nada tiene que ver con moral, palabra hija de «mos, moris», que en latín es ?costumbre? o ?manera de vivir?. La moda es uno de los factores que modifican las costumbres. Haced en grupo una lista de cosas que están de moda en la apariencia externa de los adolescentes de hoy. ¿Cuáles creéis que cambiarán más rápidamente?

2. Cuidado con los ultravioletas. El violado marca el límite del espectro visible para nuestros ojos. Las ondas de frecuencias mayores (ultravioletas) son invisibles, pero están a nuestro alrededor, ente otras cosas porque las contiene la radiación solar. Tienen diversos efectos sobre nuestro organismo y algunos de ellos son peligrosos. También tienen aplicaciones y se utilizan, por ejemplo, para esterilizar el agua. Prepara un dosier indicando los riesgos, efectos y aplicaciones de los rayos UVA y UVB.

3. Uno de los alimentos de color violeta más populares es la col lombarda. Como sucede con otros pigmentos vegetales (como los que tiñen las flores de las hortensias), su coloración tiene la propiedad de cambiar según la acidez del medio en que se encuentre. Por ello, se puede preparar un indicador ácido-base con jugo de lombarda. ¿Te atreves? Aquí hay una receta: http://www.quimitube.com/fabricacion-indicadores-acido-base

4. El mineral de color morado más conocido es la amatista, una variedad de cuarzo. Curiosamente, ese color varía con la temperatura y al calentar los cristales a más de 450 grados se vuelven amarillos y anaranjados. Ese cambio no es reversible al enfriarse. Haz una relación de procesos químicos y físicos irreversibles que hayas observado personalmente.