Una avispa de gran tamaño está diezmando las colmenas de abejas que fabrican la miel
23 oct 2013 . Actualizado a las 12:22 h.Las avispas asiáticas (Vespa velutina) son originarias del sureste de Asia. Llegaron a Europa procedentes de China a bordo de un barco que transportaba contenedores con potes de cerámica empleados en el cultivo de bonsáis. El barco hizo escala en el puerto de Burdeos en el año 2004. Cinco años más tarde las avispas ya cubrían toda Aquitania y otras regiones del sur y del centro de Francia. Entraron en España a través de Irún en el año 2010. Desde entonces, se han ido expandiendo por el norte peninsular a una velocidad de 100 kilómetros al año. En Galicia se las vio primero en la costa de Lugo (Burela, Cervo y Viveiro), luego en la coruñesa (Culleredo) y ahora en las Rías Baixas (Vigo y Baiona). Se expanden de modo natural a través de los cauces de los ríos y se encuentran muy a gusto en Galicia porque nuestro clima, cálido y húmedo, es similar al de su lugar de origen.
Las avispas asiáticas alimentan a sus larvas casi exclusivamente con abejas de la miel. Por eso, aunque esta especie de avispas no supone un gran peligro para los seres humanos (la peligrosidad de su picadura es similar a la de las autóctonas), si sus poblaciones llegaran a descontrolarse podrían acabar produciendo un gran problema ecológico y económico. Debemos tener en cuenta que las abejas, además de producir miel, juegan un papel ecológico muy importante como polinizadoras. Así pues, al diezmar las colmenas, las avispas asiáticas comprometen la reproducción de muchas especies vegetales. Por otro lado, dado que los individuos adultos se alimentan de fruta madura, su superpoblación también tendría graves consecuencias para los agricultores.
INSECTICIDAS
Según los expertos, la eliminación de los nidos utilizando insecticidas es el método más eficaz para controlar el número de avispas asiáticas. Las reinas, que viven alrededor de un año, son las únicas que sobreviven al invierno. Son ellas que se encargan de construir los nidos en primavera utilizando pasta de celulosa. Los cuelgan en la parte más alta de los árboles o en edificios. Luego, dependiendo de si la cantidad de alimento en su zona es suficiente, comienzan a poner los huevos.
Las primeras obreras nacen al cabo de noventa días y se encargan de cuidar a la reina y de cazar abejas para alimentar a las larvas. Su mayor tamaño y sus largas patas les permiten capturarlas en pleno vuelo a la entrada de las colmenas. En verano es cuando atacan masivamente las colmenas.
Los nidos de avispas asiáticas pueden llegar a medir ochenta centímetros de diámetro y cien de alto. En cada uno de ellos viven hasta dos mil avispas. Ciento cincuenta de ellas sobrevivirán al invierno y construirán nuevos nidos al año siguiente.