Aterriza como puedas

La Voz

ESCUELA

26 sep 2012 . Actualizado a las 13:26 h.

De los 18 intentos de aterrizar en Marte, solo 8, incluyendo el de «Curiosity», han culminado con éxito. El resto de las sondas se perdieron por el camino, acabaron estrellándose contra el suelo o simplemente dejaron de funcionar al poco de llegar a su destino a causa del polvo, el viento o el hielo. Las dificultades de aterrizar en Marte se incrementan con el tamaño de la carga, y en este sentido la llegada de «Curiosity», notablemente más grande que sus predecesores, ya se considera un auténtico éxito. El principal problema es que, al contrario que en la Tierra, la tenue atmósfera marciana apenas frena las sondas espaciales que llegan allí con velocidades superiores a los 20.000 km/h y solo disponen de unos minutos para frenar, escoger el punto de descenso y detenerse por completo antes de depositar su carga en el suelo.

En este caso, la deceleración se logró gracias a la arriesgada combinación de un paracaídas supersónico, cohetes retropropulsores y una grúa que tras depositar suavemente «Curiosity» salió volando para estrellarse en un lugar lo suficientemente alejado.

La operación al completo puede verse en esta animación (http://youtu.be/N9hXqzkH7YA) e incluso existen imágenes de la secuencia de aterrizaje grabadas por una de las cámaras del «rover» (http://youtu.be/UcGMDXy-Y1I). Por otra parte, el aterrizaje de «Curiosity» debía realizarse en una región mucho más reducida que la asignada a anteriores exploradores marcianos. Mientras que en 1976 la zona de aterrizaje de la «Viking Mars Lander» era más grande que Galicia, «Curiosity» debía acertar en un área del tamaño del ayuntamiento de Vilalba, tras recorrer 566 millones de kilómetros desde la Tierra.