Besteiro está llamado a reforzar el partido socialmente para liderar la alternativa en Galicia o quedarse en la irrelevancia
22 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El socialismo gallego amaneció el 21D convertido en la tercera fuerza política en Galicia y eso deja tan mal cuerpo como despertarse en medio de la noche con una pesadilla. Porque el PSdeG fue desplazado a la tercera posición no de forma puntual o caprichosa, sino de un modo transversal, en tanto que es un hecho apreciable tanto en las provincias más pobladas (A Coruña y Pontevedra) como en las siete ciudades gallegas. Del 2011 a esta parte, el PSdeG perdió seis puntos y 109.000 votantes, aunque para evitar la autoflagelación prefiere retratarse con el resultado en número de escaños: seis diputados, los mismos que logró hace cuatro años, aunque perdió dos de los cuatro senadores que tenía.
En indudable que el PSOE gallego acabó en estas elecciones metido en un laberinto y que los plazos le obligarán a actuar con urgencia si quiere rearmarse antes los comicios autonómicos. El hecho de que el secretario general, Gómez Besteiro, renuncie a marcharse al Senado para centrarse en Galicia indica cierta disposición a intentar el rearme del partido tanto a nivel interno como externo.
El PSdeG tiene dos problemas claramente localizados. Uno es la provincia de A Coruña, donde las candidaturas de unidad junto a la pulsión de Podemos lo desplazaron hacia la tercera posición ya en las municipales de mayo, foto que se revalidó el 20D. La reconstrucción del socialismo coruñés pasa por sellar la paz interna entre las diferentes familias y dejar que la Diputación actúe de motor.
El otro problema es Ourense, y la rebelión interna que le declararon a Besteiro los pachistas, y que el 20D a punto estuvieron de tumbar a García Mañá como senador, en favor de la segunda de la lista, la pachista Teresa Taboada Capón. Si no se aplica la cirugía orgánica, Ourense seguirá minando al PSOE, como lleva ocurriendo desde hace meses.
A eso hay que añadir un rearme social: Equipo solvente, ideas y propuestas de las que anda falto el PSdeG. En su mano está actuar de urgencia o morir.