«Little» Pontevedra


Si fuera cierto que el nacionalismo es una enfermedad que se cura viajando, como dejó dicho Pío Baroja, el Bloque estaría a dos telediarios de perder a su candidato más solvente, electoralmente hablando, pues Lores anda recogiendo premios y aplausos por el mundo adelante, el último en Nueva York. Por motivos contantes y sonantes, es el niño mimado al que el BNG todo le consiente. También declaraciones como esta: «Aburguesámonos e fomos perdendo á xente. Certo desleixo ou falta de claridade do BNG puido abrir espazo a outras forzas», o gestos como eliminar de su merchandising la imagen corporativa del nacionalismo. Es la «personalidade» del candidato, disculpó Vence. Mientras Lores visita Little Italy o la Quinta Avenida para hablar de su ciudad y sus cosas -ahí lo tienen, más ancho que largo-, sus compañeros en las otras ciudades intentan a duras penas mantenerse a flote, recurriendo a operaciones del estilo cambiar placas de calles (pasó en A Coruña) para que la policía levante acta de lo sucedido, guiños estos que no terminan de tener el correspondiente efecto sobre el electorado. O, a lo peor para ellos, sí.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
8 votos
Tags
BNG

«Little» Pontevedra