Un estudio encuentra que los alumnos que son saludados de forma particular cada día por su maestro
16 sep 2019 . Actualizado a las 09:36 h.Saludar uno por uno a los alumnos en la puerta de clase mejora la respuesta del alumnado, tanto para aprender como para convivir. Un estudio apunta algo que los profesores saben por experiencia: la atención personalizada es eficaz.
El trabajo, desarrollado por profesores de la Universidad de Minnesota, analizó la respuesta de 203 alumnos en diez aulas para llegar a una conclusión: el saludo del maestro establece un tono positivo que se traduce en más compromiso del estudiante y menos comportamiento disruptivo. Se promueve un sentido de pertenencia y la constatación de un apoyo que muchas veces no saben que tienen. Según el estudio de estos investigadores, dar la bienvenida de forma personalizada hizo que aumentase en 20 puntos la participación académica de los alumnos y los problemas cayeron en casi 10 puntos.
Como suele ser habitual en las investigaciones, los autores del trabajo dividieron de forma aleatoria a sus diez maestros participantes en dos grupos: el primero saludaba a sus alumnos en la puerta, diciendo el nombre de cada uno mientras le daba un apretón de manos o un gesto de complicidad y cariño (q8e se denomina PGD, slaudos positivos en la puerta en inglés), a la vez que dedicaban los primeros minutos al repaso del tema tratado el día antes y a animar a mejorar a los estudiantes que la víspera habían tenido problemas; el segundo grupo asistió a sesiones de capacitación en la administración de aulas, pero no recibieron instrucciones específicas sobre cómo comenzar la clase.
Durante meses, los investigadores observaron las aulas, cuantificando la participación (cuántos estudiantes estaban atentos y trabajaban en clase) y el comportamiento disruptivo (hablar, moverse, distraer a otros compañeros). Todos los parámetros mejoraron en el primer grupo de maestros.