Las incógnitas de Gomendio

Javier Armesto Andrés
Javier Armesto EL QUID

EDUCACIÓN

Estados Unidos y los países nórdicos. Esos son los dos modelos a seguir para Montserrat Gomendio, lugares donde la «ecuación» de la financiación universitaria es posible. Pero, ¿son extrapolables a España? Veamos. Las universidades norteamericanas sobresalen por su altísimo nivel académico y se encuentran entre las instituciones más valoradas del mundo; no solo las privadas, también públicas como Berkeley (California), que ha alumbrado a 28 premios Nobel y en cuyas aulas impartieron clase eminencias como el catedrático de física Robert Oppenheimer, jefe del Proyecto Manhattan. En España, la primera universidad en el Ranking de Shanghai (ARWU, la principal referencia a nival mundial) es la de Barcelona, en el puesto 181. El sistema universitario estadounidense apoya económicamente a los estudiantes más desfavorecidos, que pueden incluso costearse una licenciatura completa si destacan en los deportes. En nuestro país, en los dos últimos años, las becas sufrieron un recorte de 275 millones y 35.000 alumnos perdieron la ayuda. Y en EE.UU. finalmente es cierto que los estudiantes se empeñan y empiezan a pagar la universidad en cuanto obtienen el título, pero pueden hacerlo porque rápidamente encuentran trabajo; aquí, el 46 % sigue en paro cinco años después.

Y ahora vayamos al ejemplo del norte de Europa. Dice Gomendio que allí casi no hay tasas porque tienen un elevadísimo nivel de impuestos... Pero se olvida de que los sueldos también son ¿el doble, el triple? Así también pagaríamos aquí la universidad, y nos sobraría para financiar la I+D.