Mercadillo de escolares con licencia para vender

EDUCACIÓN

RAMON LEIRO

La praza de Ourense acogió ayer una feria de artesanía montada por los alumnos del Centro de Educación Especial Príncipe Felipe y del CEIP de Barcelos

03 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

La praza de Ourense acogió ayer un singular mercadillo de artesanía montado por los alumnos del Centro de Educación Especial Príncipe Felipe y del CEIP de Barcelos, que salieron a la calle con sus respectivas cooperativas, Ponquincalla y Galotendiña, para comercializar los artículos que ellos mismos fabricaron en sus centros. Tenían todo en regla, las tarjetas de identificación de sus pequeñas empresas, que les facilitó la Diputación, y las licencias municipales para poder vender en la calle que les concedió la concejalía de Promoción Económica. Así que no tuvieron ningún problema cuando una patrulla de la Policía local les requirió la documentación en una inspección simulada.

Estas dos cooperativas escolares son todo un ejemplo de la cultura emprendedora más precoz. Forman parte del programa EME Cooperanova. Emprender na miña escolar, que promueve la Diputación en colaboración con la Consellería de Educación y en el que también participa el Concello. Los escolares siguieron todo los procedimientos y pasos para poner en marcha sus sociedades empresariales, comenzando por elegir democráticamente los puestos de la junta directiva, organización de los distintos departamentos (mercadotecnia, calidad del producto, imagen y relaciones públicas) y elaboración de los estatutos de funcionamiento. Lucía Montalbán Refojo es la presidenta de Galotendiña, del CEIP de Barcelos, que está formada por veinte cooperativistas, todos ellos estudiantes de sexto de primaria. Empezaron con este proyecto hace ya dos años y venden broches de fieltro, jabones, agendas, marca paginas para libros, bufandas de lana y las populares pulseras que gomas de colores que están haciendo furor entre la población infantil y también adulta. Los precios van desde 1 a 6 euros y Lucía se mostró muy satisfecha con la buena acogida del público. «La venta está yendo bastante bien», comentó. Igual de contento estaba Kevin Piñeiro Morales, presidente de la cooperativa Ponquincalla del CCE Príncipe Felipe. Ellos llevan tres años con esta actividad y son once emprendedores. De su muestrario, los productos que tuvieron más éxito fueron unos colgantes hechos con cápsulas de café expreso, además de los coleteros, pendientes y otros adornos artesanales. Entre los visitantes que recibió ayer este mercadillo tan especial estuvieron la diputada, Ana Isabel Vázquez, y la concejala, Carlota Román, que no pudieron resistirse a comprar unos broches a los pequeños emprendedores.

Fines solidarios

El objetivo de este programa es difundir la cultura emprendedora entre los escolares, pero también facilitar la interacción social y favorecer el desarrollo de una serie de valores ciudadanos básicos. Por eso, parte de los beneficios para obtengan las cooperativas los destinarán a una oenegé. Galotendiña, por ejemplo, ha decidido ayudar a la protectora de animales Os Palleiros. Y Ponquincalla, a la Fundación Meniños, de atención a la infancia.