Unos 1.500 alumnos de bachillerato pasar´´an esta semana por las aulas de la USC en sus jornadas de puertas abiertas
03 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Hacia las 10.30 horas de ayer, el campus estaba todavía desperezándose. Los estudiantes se sacaban las últimas legañas y apuraban el paso para llegar a las facultades. Menos un pequeño grupo de chicos que esperaban pacientemente en las puertas de las residencias universitarias de Monte da Condesa y Burgo das Nacións. Eran los primeros en participar este año en las jornadas de puertas abiertas de la USC. Iban a conocer los centros en los que en un par de años estudiarían. En el campus norte, un grupo de 34 chicos procedentes del instituto Chano Piñeiro de Forcarei recibían un pequeño detalle -una carpeta de la Universidade- antes de empezar su particular viaje por las facultades de la ciudad. La mecánica era sencilla: cada alumno escoge uno de los itinerarios establecidos: Filoloxía y Ciencias da Comunicación, Económicas, Maxisterio y Traballo social, Enfermería, Medicina e Odontoloxía o Historia y Filosofía. Después, y si están interesados ver más facultades, pueden realizar otro itinerario. Lo que triunfa, al parecer, es Medicina. «Pero non porque lles interese moito estudar esa carreira», matiza su profesor, Manuel Boulloso, si no «pola curiosidade de como son por exemplo as clases de anatomía». Sin embargo, al menos una de las chicas que está allí se decanta por la profesión sanitaria. Es la primera vez que Paula Márquez participa en el programa A Ponte de la USC, que procura acercar la Universidade a los estudiantes de los últimos cursos de secundaria. Está impaciente por iniciar la visita. A su lado, una veterana. Gabriela Rapado estudia segundo de bachillerato y el próximo año quiere estudiar Publicidade. Ayer se decantó por conocer Maxisterio, ya que obviamente, es imposible que se pasease por la facultad en la que estudiará el próximo año. ¿O sí? Boulloso lo tiene claro. Muchos no han decidido aún que camino tomar una vez aprobada la Selectividad. Y aunque conocer de cerca el funcionamiento de los centros de estudio de Compostela es una pequeña ayuda a la hora de tomar una decisión, su peso es poco. «É unha decisión que maduran máis. É raro que cambien de idea por unha visita». Él lleva años acompañando a los chicos en su primera incursión universitaria, de la que suelen salir encantados. «Gustoume moito», afirma Gabriela Rapado, que el año pasado ya se dio un paseo por la Escola Técnica Superior de Enxeñaría. Manuel Boulloso también valora positivamente establecer un vínculo entre los alumnos de secundaria y la Universidade. A lo largo de esta semana, se incorporarán a las aulas un total de 1.500 chicos, que podrán ver in situ cómo es el día a día de una de las numerosas facultades de la USC, ya sea en Santiago o en el campus de Lugo.