Reportaje | Las últimas propuestas de alumnos del campus Un grupo de estudiantes de Diseño Industrial presentarán a Fiat y Urovesa prototipos de vehículos creados por ellos mismos e inspirados en modelos de las dos marcas
29 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?l monovolumen del futuro se está fraguando en el campus de Ferrol. El objetivo está claro: conseguir un turismo pensado para el transporte en grupo de ciudadanos de a pie, pero con la fiabilidad y resistencia de un vehículo militar. Ése es el reto al que se enfrentan los alumnos de Diseño Industrial que este año realizan su proyecto fin de carrera. Pero en la tarea no contarán sólo con su imaginación como aliada, sino que tendrán dos modelos concretos en los que inspirarse. Por un lado, el monovolumen Fiat Multipla, y, por otro, el Uro Vamtac (siglas de Vehículo de Alta Movilidad Táctico), un todoterreno militar de más de dos metros de ancho y casi cinco de largo creado por la firma gallega Urovesa y que ya ha sido exportado a diez países. «Es el número uno mundial en vehículos militares», observa José Ramón Méndez, director del centro y profesor que dirige los proyectos fin de carerra de los alumnos. Para Méndez, el principal reto estriba en que los alumnos consigan aunar en un único diseño el componente social del monovolumen y la la durabilidad de los coches militares para prolongar así su ciclo vital. «?Por qué ahora un coche ya no es nuevo a los cuatro años? ?Acaso no puede tener un ciclo de vida más largo?», plantea Méndez. Empresas Una vez concluyan sus propuestas, los alumnos, que están trabajando en grupos de dos o tres personas, presentarán sus diseños a los profesores. Pero en esta tarea se jugarán algo más que una nota final, porque los prototipos de los vehículos que ideen también llegarán a manos de directivos de Fiat y Urovesa. Y no sería la primera vez que una firma se interesa por un diseño gestado en el campus de Ferrol. Sin ir más lejos, en el año 2002 la cerámica Sargadelos decidió llevar al mercado una fuente creada por una alumna para su proyecto fin de carrera. Sin embargo, Méndez insiste una y otra vez en que el objetivo no es la comercialización. «Lo que perseguimos -aclara- es formar a los alumnos, pero también que las empresas vean que aquí se desarrollan proyectos de carácter experimental muy interesantes y que estos trabajos, además, sirvan de carta de presentación a los estudiantes cuando busquen trabajo». A decir por las cifras de inserción laboral de los alumnos, esas cartas de presentación funcionan a las mil maravillas. Basta un dato para corrobar esa aseveración: el 70 por ciento de los estudiantes que el curso pasado hicieron su proyecto fin de carrera sobre el mueble del futuro han conseguido trabajo, posteriormente, en empresas del mismo sector.