El jardín de la ilusión se amplía

EDUCACIÓN

En directo | Iniciativa de Voz Natura en Vilalba Los alumnos de la Escola de Educación Infantil siguen cuidando y mejorando un jardín urbano, ampliado con diseños del dibujante Eduardo Baamonde

19 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Una de las polémicas que más atención merece estos días en los medios de comunicación tiene como escenario el paseo del Prado de Madrid. Unos temen que se eliminen árboles, otros replican que no hay peligro de holocausto botánico y defienden la necesidad de regular el tráfico... Mientras tanto, a Vilalba le crece poco a poco un jardín que va camino de convertirse en parque. El trabajo de profesores y alumnos de la Escola de Educación Infantil -que llevan casi una década participando en el programa ambiental Voz Natura, iniciativa promovida por la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre- ya es visible en la parcela situada junto al centro de salud de la capital chairega. Ayer por la mañana, dentro de las actividades de este curso, los que enseñan y los que aprenden cambiaron las aulas de la calle Cuart de Poblet para realizar una nueva clase práctica de amor a la naturaleza y de cuidado del medio ambiente. Más de 100 niños desempeñaron a la perfección el papel de responsables y entusiastas jardineros, enriqueciendo el lugar con nuevas especies. Lavanda, tomillo, boj o tullas -un total de 25 nuevos ejemplares- fueron algunas de las que se plantaron, una operación que se completó con la colocación de abono en el suelo. El esfuerzo de ayer fue un eslabón más de un proceso que se inició hace cuatro años, como recordaba ayer la directora del centro, Marisa Barreiro, mientras supervisaba, atenta el trabajo de unos y de otros. El primer trabajo fue la plantación de rododendros. Luego llegaron más plantaciones que enriquecieron el jardín con magnolios y moreras y que dotaron al lugar, con la colaboración del Concello, de césped. El trabajo de ayer -seguido de cerca por padres y madres, pero también por algún adulto que seguramente se acerca periódicamente a la zona para gozar de sus ratos libres- supuso un peldaño más en el adecentamiento del entorno, ya que reutilizando tubos de hormigón que se emplean en la construcción se convirtió el jardín en un lugar abierto a la imaginación y a la fantasía. De ello se ocupó el dibujante local Eduardo Baamonde, que pintó en los cilindros una decoración en la que la fauna real convive con la imaginaria. Desde Cambados, donde reside, el dibujante explicó horas más tarde que su objetivo había sido procurar la consecución de un lugar en la que los jóvenes se sintiesen a gusto. Y seguro que más de un adulto comparte esa impresión. El siguiente objetivo, cuya realización fijó Barreiro para el próximo curso, será decorar con algún dibujo el muro que separa el jardín del centro de salud. Mientras tanto, la divulgación ambiental de los jóvenes no se limitará a los periódicos cuidados de este espacio, sino que continuarán con el reciclaje que a diario efectúan en las aulas o con la limpieza del jardín escolar. «Non tería sentido vir aquí un día. A actividade diaria, no colexio, é a que importa», sostiene la directora. Por ahora, eso sí, el jardín cercano al centro de salud crece con el invisible y potente abono de la ilusión.