El nivel del mar sube hasta su máximo histórico y cubre un espigón en Vigo

Manoli Sío Dopeso
M. Sío Dopeso REDACCIÓN

EDUCACIÓN

El Instituto Hidrográfico de la Marina constató el pasado domingo una crecida de 4,10 metros Expertos de la Universidad atribuyen el fenómeno a las mareas vivas equinocciales de finales de agosto y a la influencia de la luna

22 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La pleamar está alcanzado estos días sus niveles máximos en la ría de Vigo. La crecida del nivel del mar es apreciable a simple vista en las playas o en cualquier punto del litoral, pero las mediciones confirman que unos niveles mucho más superiores a los habituales en marea alta. Según los datos facilitados por el Instituto Hidrográfico de la Marina, la cota máxima de pleamar del Puerto de Vigo se sitúa en la barrera de los 4 metros y 10 centímetros, una altura que fue igualada el pasado sábado y que ayer rozó los 4.09 metros. Las tablas de mareas previstas para esta semana establecían máximos de 3,9 metros, una cifra que se vio rebasada en las dos últimas jornadas, como contaron las numerosas personas que acostumbran a pasear o a pescar por la zona del espigón, en donde la crecida ha sido más perceptible. Los pronósticos recogidos en las tablas de mareas prevén para el próximo mes de septiembre nuevos máximos en los niveles de la pleamar los días 18 y 19 de septiembre. La explicación científica a este fenómeno la aporta la Universidad de Vigo y está lejos de la teoría previsible relacionada con el calentamiento de la tierra y el derretimiento glaciar. Mayores oscilaciones Uno de sus expertos en la materia, el profesor Rafael Barrionuevo, Del departamento de Ingeniería Medioambiental, afirma que la causa de estas crecidas algo mayores a las de cualquier otra época del año hay que buscarlas en lo que científicamente se denomina mareas vivas equinocciales que en combinación con la luna llena puede llegar a producir unas oscilaciones mayores de las previstas en las tablas. Dice el experto que las mareas son fenómenos totalmente predecibles por su sometimiento a las rígidas reglas de los ciclos astronómicos. Unos cuantos cálculos bastan para determinar la altura que va a alcanzar el agua en un determinado punto y hora con varios meses de antelación, tal y como lo demuestran las tablas de mareas que se editan todos los años en la mayor parte de las localidades costeras. Pero, en opinión de Barrionuevo, lo que realmente determina la envergadura de las mareas es la alineación de los astros. «El Sol no es el único astro que interviene en el fenómeno. De hecho desempeña un papel secundario frente a la luna, la gran protagonista del ciclo de las mareas», aclara. La luna se aleja Por lo general, las mareas vivas superan en un 20% los niveles de una marea media. La explicación científica de Barrionuevo va más allá, y es que, según los últimos estudios la luna se está alejando de la tierra a razón de un centímetro por año, y «este fenómeno está contribuyendo a desestabilizar el clima de la tierra porque la estabilidad del eje terrestre depende de la luna», explica el experto.