La Universidad de Valladolid publica un estudio hecho con 500 niños A los pequeños les cuesta entender a los personajes y ubicarlos en el espacio-tiempo
30 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Algunas series infantiles perjudican «gravemente» la capacidad de pensamiento de los niños, según un estudio de la Universidad de Valladolid, que cita en concreto la japonesa Dragon ball y todas las de estructura narrativa semejante. La investigación, realizada por el director del departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad de ese centro, Jesús Bermejo, ha contado con la participación de más de 500 niños y compara su capacidad de explicar y ubicar en el tiempo y el espacio las acciones de los personajes de las series Dragon ball y David el Gnomo . Según este estudio, mientras los participantes no tuvieron ninguna dificultad para señalar las motivaciones de los personajes de David el Gnomo , y dónde y en qué momento de la historia se encontraban, eran incapaces de situar correctamente a sus homólogos de Dragon ball y de explicar sus acciones e intenciones. Esto puede tener «graves consecuencias para la formación del pensamiento infantil», según el investigador de la Universidad de Valladolid. «El hecho de que un niño que ve Dragon ball no consiga ubicar a los personajes ni sepa por qué actúan, contribuye a que entienda después la realidad, en su vida cotidiana, como algo que está construido a base de retazos, como un collage ». «Golosinas visuales» Bermejo añadió que «el niño se habitúa a no buscar luego en la realidad las causas de los acontecimientos ni de las conductas de las personas, y no aprende a ordenar las cosas tanto desde el punto de vista temporal como causal». El estudio añade que estas series fomentan fenómenos como la creciente falta de atención de los niños en la escuela. «Aunque los niños no entienden la historia continúan mirando la pantalla atraidos por los clinchers , efectos visuales y sonoros que reclaman permanentemente su atención a modo de golosina visual . No entienden la serie pero les gusta. El problema es que, cuando asisten al colegio, donde no se les atrae con clinchers sino con contenidos, se aburren», explicó. De ahí que aconseje que no vean estos espacios.