Un reencuentro con el pupitre

A. Urgorri / J. M. Sande RIBEIRA

EDUCACIÓN

SIMÓN BALVÍS

Reportaje | Comienzan las clases de secundaria Cientos de estudiantes de ESO y Bachillerato volvieron ayer a las aulas de los institutos barbanzanos en una primera jornada dedicada sólo a las presentaciones

18 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El silencio sepulcral que durante más de dos meses reinó en las aulas de los institutos barbanzanos se rompió ayer con las voces en grito de cientos de jóvenes dispuestos a tomar de nuevo las clases. El profesorado dio la bienvenida en los centros de secundaria de la zona a los alumnos de ESO y Bachillerato, en una primera jornada dedicada únicamente a las presentaciones. Lo primero de todo, pasar lista. A medida que los nombres empezaron a sonar, los alumnos se fueron poniendo nerviosos. Estar en clase con los amigos era el objetivo primordial. El segundo, y no por ello menos importante, evitar a los profesores hueso. «Hay asignaturas que dependiendo de quién las imparta, son más o menos difíciles», señaló una chica pobrense. Una vez organizados en clases, los estudiantes barbanzanos recibieron de los docentes unas pequeñas charlas de presentación. «Es una toma de contacto, y además aprovechamos para explicarles el funcionamiento del curso», señaló la profesora ribeirense Juana Vizcaya. Los docentes también destacaron la importancia de aprovechar al máximo las primeras jornadas lectivas, en las que los chavales todavía tienen las pilas cargadas tras el parón estival. Con grandes expectativas afrontaron ayer los estudiantes barbanzanos el primer día de clases. «En principio, vengo dispuesta a aprobar todo, luego ya se verá», señaló una chica boirense. Con los títulos de libros bien apuntados en la libreta y el horario más que aprendido, los barbanzanos se dispusieron a cruzar de nuevo el umbral de la puerta del instituto. Aunque esta vez no tardarán mucho en regresar. Y es que el lunes ningún estudiante se librará de empezar las clases y afrontar los primeros problemas. Por ello, los alumnos barbanzanos comentaron al unísono: «Hay que aprovechar el fin de semana a tope».