El dolmen de Dombate echa raíces

La Voz

EDUCACIÓN

Expertos de la Universidad de Ciudad Real estudian la estabilidad del megalito cabanés

21 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Jesús Sánchez Vizcaíno volverá hoy a Ciudad Real, en cuya universidad enseña Ingeniería Geológica. Acompañado por Óscar Merlo, director del laboratorio de geotécnica de la misma institución, ha pasado los últimos días en Dombate. La Diputación de A Coruña, propietaria del dolmen, le encargó un estudio sobre la estabilidad de una construcción que ha maravillado a este geólogo. Dos jornadas ha dedicado a una prospección geoléctrica para determinar las medidas de las losas, sobre todo de lo que queda bajo tierra. Los datos del trabajo de campo se estudiarán en laboratorio y pasarán a un equipo de la Universidad de A Coruña que diseña un modelo de estabilidad para el dolmen cabanés, que podría ser aprovechado para consolidar otros megalitos de Galicia. Y todo este esfuerzo no tiene otro fin que garantizar que Dombate no se caerá durante los trabajos de restauración que permitirán mostrarlo al público tras doce años bajo una lona. Si un monumento ha soportado 5.000 años, ¿por qué podría venirse abajo precisamente ahora? Lo que puso a la Diputación la mosca detrás de la oreja fue la afirmación del restaurador de las pinturas, Fernando Carrera, profesor de Restauración de Pontevedra, de que la obra en la carretera que corre a la vera del megalito provocaba temblores. Y el caso es que la mejora de la vía fue realizada por la propia Diputación en contra de la opinión del departamento de arquitectura de arquitectura, responsable del megalito. Tampoco hubo unidad de criterio en Patrimonio. Mientras el director xeral pedía que apartaran la carretera, su departamento autorizaba la ampliación. Aunque sólo ha comenzado la toma de datos, la magia de Dombate ya ha calado en los técnicos. Jesús Sánchez conocía la existencia de Dombate: «Es cuestión de cultura general». Pero a pie de obra, habló de una «estructura grandiosa», aunque no acaba de entender las razones de su construcción: «Con lo fácil que es deshacerse de un cadáver. No sé a qué tanto esfuerzo».