Jóvenes y brillantes

PILAR FREIRE MONFORTE

EDUCACIÓN

ALBERTO LÓPEZ

Tres alumnos del Instituto Río Cabe intentarán conseguir el Premio Extraordinario de Bachillerato de Galicia Ni llevan gafas de cristal grueso ni viven en la biblioteca. Los tres alumnos del instituto Río Cabe que se presentarán el 19 de junio a las pruebas para obtener el Premio Extraordinario de Bachillerato son jóvenes y brillantes. Como cualquier chico de su edad, salen con sus amigos y viven pegados a la pantalla de un ordenador. Pero también estudian. Y mucho. Las medias de Anabel, Laura y Adrián se acercan peligrosamente al nueve. Por ahora, el examen no les preocupa demasiado. La selectividad está a la vuelta de las esquina y en eso, dicen, se juegan mucho más. Lo cierto es que los tres se cuentan entre los mejores estudiantes de Galicia.

06 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Anabel, Laura y Adrián son los tres estudiantes del Instituto Río Cabe que aspiran a obtener el Premio Extraordinario de Bachillerato de Galicia. Las pruebas tendrán lugar el próximo día 19 en el Instituto Sanxillao de Lugo. De cada mil estudiantes, sólo uno conseguirá el reconocimiento, que supone una mención especial en el expediente y el primer curso de matrícula gratuito en la universidad. Aseguran que no están nerviosos por el exámen. «Nosotros nos presentamos, y si cae, pues mejor. Ahora lo que nos preocupa es la selectividad, ahí nos jugamos mucho más», comenta Adrián. Pero lo cierto es que con sus medias, con un aprobado raspado tiene prácticamente asegurado el ingreso en cualquier carrera. Y se van a por las más difíciles. Anabel quiere estudiar Telecomunicaciones en Vigo, Adrián duda entre ésta y Matemáticas y Laura espera entrar en Traducción e Interpretación en Salamanca. «De pequeña quería ser carpintera o trabajar en un banco, pero desde que empecé a estudiar inglés decidí que quería hacer algo relacionado con los idiomas», explica. Pero a pesar de tener las mejores notas del instituto, aseguran que no estudian a diario y que suelen dejarlo todo para esa mágica última semana. «Todas las evaluaciones digo que lo voy a llevar al día, pero al final siempre lo dejas para el último momento», explica Anabel. Además de estudiar, estos tres chicos tienen las mismas aficiones que cualquier joven de 18 años. Adrián se reconoce un adicto a los ordenadores: «Quedo con mis compañeros en un cíber y jugamos al Counter Strike o al Ages of Empire». Mientras cuenta que a ella lo que más le gusta es salir con sus amigos y chatear, Anabel comienza a teclear en su móvil. «No soy una adicta, es que tengo que quedar con mi gente», se ríe. A parte de todo esto, a Laura le gusta tocar la gaita. Forma parte de la Banda Municipal de O Saviñao y dice que es lo que más echará de menos cuando comience su nueva vida universitaria en Salamanca.