Casi 31.500 personas de la Universidad de Vigo ostentan el derecho a ejercer el voto en los tres campus Las elecciones a rector de la Universidad de Vigo van a movilizar a más personas que toda la población de Redondela. Los electores de la Universidad suman 31.451 mientras que el censo de la localidad cercana a Vigo y cuna de Domingo Docampo es de 29.108. La denostada, por muchos, LOU ha traido unos comicios animados en los que se pondrá de manifiesto la voluntad democrática de los miembros de la comunidad universitaria. El colectivo más numeroso de votantes es el de los alumnos, que suman 29.181. Sin embargo los estudiantes sólo tienen el 30% del peso específico en el claustro universitario.
09 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El rector de la Universidad de Vigo manda sobre más gente que Xaime Rei, alcalde de Redondela y buen amigo del regidor de la Universidad, Domingo Docampo. Los comicios de la Universidad van a movilizar a más personas que las elecciones municipales de todos los municipios de la provincia salvo Vigo y Pontevedra. Además, los alcaldes no tienen apenas influencia en la formación de sus ciudadanos. Si acaso la procuran con la creación de bibliotecas o museos en su municipios. Pero las personas que rigen una Universidad hacen de ella un centro del saber y de la investigación que incide directamente en la calidad de los recursos humanos de un país. Si los dirigentes universitarios dan nivel y calidad a la institución, las personas que en ellas estudian o trabajan logran una buena cualificación y el prestigio en sus comunidades. En cambio, una mala universidad se convierte en una fábrica de parados con un título bajo el brazo. Los comicios de los tres campus van a convocar a 29.181 estudiantes, 1.652 profesores y 618 profesores. Sólo en el campus de Vigo hay 18.431 alumnos lo que supone una cifra superior a todos los habitantes de Moaña o Ponteareas. En las elecciones universitarias también participarán 1.652 profesores y 618 personas que pertenecen al personal de administración y servicios. La incógnita es si el despliegue se hará sin problemas.