El campus cierra hoy sus puertas

M. V. OURENSE

EDUCACIÓN

XABIER NOVO

Un centenar de estudiantes pasaron la noche en el Politécnico para pedir la retirada de la nueva normativa universitaria La unión hace la fuerza. Esta máxima la tienen muy presente todos los estamentos que forman parte del Campus de Ourense que han aunado esfuerzos para lograr la retirada de la, recientemente aprobada por el Congreso, Ley Orgánica de Universidades, LOU. Conseguirlo no será fácil pero nadie quiere quedarse callado ante una normativa que muchos consideran injusta y retrógrada. Las protestas dieron comienzo en la noche de ayer con un encierro de alumnos y profesores en el edificio Politécnico.

06 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El edificio Politécnico, uno de los emblemáticos del Campus de Ourense tanto por antiguedad como por número de alumnos que estudian en él a diario, fue el centro neurálgico del comienzo de las movilizaciones contra la Ley de Universidades en Ourense. Desde las ocho de la tarde comenzaron a acumularse sacos y bolsas que portaban estudiantes y profesores. Todos iban preparados para pasar la noche fuera de casa por una causa que consideran justa. Sin precedentes Pero no se trataba más que del comienzo. Si los cálculos de los sindicatos y de las asociaciones de estudiantes no fallan, casi 8.000 personas, entre estudiantes y alumnos dejarán de asistir hoy a clase. Las aulas del Campus de Ourense se quedarán hoy vacías en una movilización sin precedentes desde su creación. Todos los que forman parte de la comunidad universitaria están de acuerdo en que no se pueden quedar callados ante esta Ley a la que muy pocos encuentran cosas positivas. La pérdida de oportunidades de los alumnos para acceder a las universidades, la exclusión del estudiantado con pruebas de selectividad en cada centro, la potenciación de las universidades privadas o la reducción de la autonomía que siempre ha caracterizado a esta entidad son los puntos más conflictivos de esta nueva normativa a la que sólo le falta el requisito de ser aprobada por el Senado para poder ser puesta en vigor definitivamente. A pesar de todos los esfuerzos que se llevarán a cabo durante las próximas semanas, tanto los profesores como los alumnos que van a tomar parte en las movilizaciones son conscientes de las pocas posibilidades de que la ley pueda sea retirada.