A clase sin pisar el aula

MARTA F. PEDRERA VIGO

EDUCACIÓN

Estudiantes de la Universidad de Vigo empiezan a cursar asignaturas por Internet Desde ayer, cuarenta alumnos de la Universidad de Vigo pueden recibir clases en zapatillas desde su casa. El segundo cuatrimestre acaba de arrancar y con él, la experiencia piloto de enseñanza por Internet que se llevará a cabo en dos titulaciones: Filología y Económicas. Inmaculada Báez, profesora de Comentario Filológico, admitía que asume este reto «encantada» y una de sus alumnas, Fátima Arias, se manifestaba «un poco nerviosa con la novedad, pero también muy ilusionada».

19 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

«Me apunté a esta experiencia porque me parece que tiene muchas ventajas -explicaba Fátima Arias-. La atención que te presta la profesora es individualizada y, además, ahorras mucho tiempo porque, yo que vivo en A Guía, me evito coger dos autobuses para desplazarme al campus». «Para mí, es más cómodo», concluía. Esta alumna de cuarto curso de Filología Hispánica se considera «una principiante» en lo referente a la informática, pero asegura que «está aprendiendo muchísimo y muy rápido». Aunque todavía no dispone de ordenador en su casa, para ella no es un obstáculo. «Tengo un cibercafé al lado y, además, en la facultad nos reservan los ordenadores para nosotros a unas horas concretas», explicaba. Su compañera Bibiana Martínez cree que estudiar una asignatura por Internet no tiene por qué resultar más difícil. «Al contrario, como tienes libertad de horarios, puedes ir a tu ritmo -comentaba-. Yo creo que voy a aprovechar más las clases». Bibiana explicaba que decidió participar en esta experiencia «porque no era lo de todos los días». «Es cierto que pierdes un poco la gracia del contacto con la gente -añadía-. Pero me hace mucha ilusión». Al igual que Fátima, cree que las clases por ordenador tendrán más ventajas que inconvenientes porque dispondrán de los datos exactos de los contenidos de la asignatura -no necesitarán tomar apuntes- y de la lista de ejercicios para hacerlos cuando mejor les convenga. Además, participarán en foros con sus compañeros y tendrán siempre a su disposición a la profesora. Sin embargo, como comentaba Fátima Arias, todo esto «no va a ser garantía de aprobado seguro», pero sí una «experiencia muy positiva y provechosa». Por su parte, Inmaculada Báez, confesaba que participar en este proyecto le hace tanta ilusión como a sus alumnas. «No soy una experta en informática, pero he hecho algunos trabajos sobre herramientas informáticas aplicadas a la historia de la lengua -explicaba-. Supongo que por eso pensaron en Telecomunicaciones que me interesaría participar en esta experiencia y, cuando me llamaron, fue como si llegaran los Reyes Magos». Humanistas del siglo XXI Inmaculada Báez aprovechaba, además, para dejar claro que Filología no es una facultad de «gente metida en antigüedades que no llevan a ningún lado». «Nos adaptamos a las nuevas tecnologías con toda la normalidad, como cualquier universitario, y somos unos humanistas del siglo XXI que hacemos cosas para nuestra época», añadía. Entre las ventajas de las clases por Internet, la profesora de Filología destacaba, además de la «enseñanza individualizada», que los alumnos podrán acceder, por ejemplo, a todos los diccionarios de la Real Academia, a la Enciclopedia Británica o al corpus del español del siglo XVI de la Universidad de Salamanca, entre otros documentos de interés.