ANA E. MARTÍNEZ LA ENTREVISTA Juan Maciá Mercadé, profesor de la Universidad San Pablo CEU de Madrid «La publicidad del futuro, interactiva y personalizada, estará en todas partes». Así de categórico se muestra Juan Maciá Mercadé, director del curso sobre periodismo y publicidad en el ciberespacio que organiza la Fundación Alfredo Brañas. La influencia de Internet en la prensa tradicional será enorme, sobre todo en el campo de la publicidad y, si bien no desaparecerá, sí estará más limitada, apuntó Maciá.
26 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.En un momento en el que las nuevas tecnologías se desarrollan a pasos agigantados y el mundo de la publicidad encuentra en ellas el mejor vehículo para captar posibles compradores, los medios de comunicación tradicionales se ven obligados a subirse al carro de la evolución. Dentro de esta marco, mañana finaliza el curso sobre periodismo en el ciberespacio que se está celebrando en Poio y que dirige el profesor Maciá Mercadé. _¿Cómo será la publicidad del futuro? _Estamos hablando de una información totalmente personalizada e interactiva y que supera a la publicidad más tradicional en todo. Internet permite a los anunciantes dirigirse hacia grupos muy concretos y, además, una vez que entras en la red dejas tu huella para que los anunciantes puedan hacer llegar sus mensajes. Esta influencia es mayor si te mueves dentro de los denominados «cookies», momento en el que el vendedor entra en el disco duro del ordenador y lee todos tus datos. _¿No sería necesario poner unos límites? _En este momento no hay legislación alguna y, en un futuro inmeditato no lo veo posible y, por otro lado, hay que recordar que estamos hablando de una acto voluntario. El problema es que la mayoría de la gente se está iniciando en el mundo de Internet, en nuestro país hay apenas dos millones de internautas, y desconocen que va a tener en todo momento a una especie de espía. _Y la prensa digital, ¿en qué momento se encuentra? _En España está empezando a captar lectores pero también es importante remarcar que la información que se presente ahí ha de ser de calidad, algo que, en algunos portales, no siempre se culpe. El lenguaje ha de ser ágil pero no por ello ha de dejar de ser correcto.