Indra se deja 1.600 millones de euros en bolsa en su semana más convulsa
ECONOMÍA
El pulso entre el Gobierno y los Escribano dio al traste con la posible fusión con EM&E, y amenaza con desalojar de la presidencia al hermano mayor
21 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Semana de alto voltaje la que ha vivido Indra en bolsa. Cinco jornadas en las que la cotización de la compañía de defensa ha sufrido el impacto del tira y afloja que mantienen el Gobierno, principal accionista, que controla el 28 % del capital a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), y los hermanos Ángel y Javier Escribano, cuya empresa Escribano Mechanical and Engineering (EM&E) tiene en sus manos el 14,3 %.
Ese pulso, que incluye las presiones del Ejecutivo para descabalgar a Ángel Escribano, el mayor de los hermanos, de la presidencia de Indra, le ha restado a la capitalización de la compañía 1.600 millones de euros. Acaba la semana con una caída del 15 % en su cotización y un valor de mercado de 8.860 millones de euros.
El punto álgido del enfrentamiento llegó este jueves, cuando la operación de integración de la empresa familiar de los Escribano en el conglomerado de la cotizada española se vino abajo, tras el golpe en la mesa del Ejecutivo, advirtiendo de un problema de «conflicto de intereses», casi un año después de haberse iniciado las conversaciones para una posible fusión.
Se fue al traste tras un consejo extraordinario que comenzó a las 15.00 horas y acabó con un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) con la renuncia de los hermanos Escribano a la integración porque no «se daban las condiciones idóneas». Horas antes, la SEPI, mediante otra comunicación al regulador bursátil, le pedía al mayor de los hermanos y presidente de Indra que abandonase su cargo para continuar con la fusión por absorción que ha estado sobre la mesa hasta las últimas semanas. Un movimiento impulsado por el Gobierno para crear el «gigante nacional» de defensa —así lo han defendido siempre desde la Moncloa y desde la propia entidad— que cayó en apenas doce horas.
Una apuesta que el propio mercado, inversores y accionistas de referencia de Indra, como Bank of America, apoyaban. «Indra está en camino de consolidar su estatus como líder nacional en defensa, pero la posible integración de EM&E sigue siendo un catalizador clave», señalaban los analistas de la entidad americana en un informe a principios de este mes.
Oferta de productos
Por su parte, los expertos de Alantra apoyaban la operación porque «ampliaría la oferta de productos de Indra». Es el mensaje que siempre han defendido los partidarios de la integración, entre ellos el propio Ejecutivo.
La empresa madrileña permitía a Indra, según los expertos, «cubrir un vacío crítico en su catálogo». La cotizada está especializada en tecnología (sensores, radares, aviónica), mientras que EM&E está focalizada en el músculo ejecutor con estaciones de armas remotas y sistemas de guiado claves en los sistemas de defensa.
En diciembre, la cúpula de Indra —con la ausencia de los Escribano por ser parte interesada— aprobó por unanimidad el encaje estratégico. Los títulos de la compañía subieron, incluso rozando los 10.000 millones de capitalización en el Ibex-35, el principal indicador de la Bolsa española. «No es la primera vez que se explora esta operación», recuerdan fuentes del sector a este periódico. En la etapa de Fernando Abril-Martorell al frente de Indra se exploró, pero no se llegó a materializar. Ahora se repite la historia, por el momento. Y es que fuentes del entorno de los Escribano aseguran que la puerta de la integración «continúa abierta».