El informe de Competencia evita señalar culpables en un informe con recomendaciones para evitar otro cero energético
20 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.«Avanzar hacia un sistema eléctrico más resiliente y robusto en el futuro». Con ese objetivo, la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC) elaboró un informe con recomendaciones para evitar que el cero energético producido el 28 de abril del pasado año vuelva a repetirse. El estudio parte de la premisa de que «el sistema eléctrico disponía en el momento del incidente de herramientas normativas y regulatorias, así como mecanismos para garantizar el suministro», pero no evitaron que los plomos del país se fundieran cuando pasaban poco más de media hora del mediodía de la aquella fatídica jornada. El informe, tal y como avanzó la presidenta el organismo, Cani Fernández, hace unos días en el Senado, no señala responsables, mientras siguen su curso las investigaciones sobre el incidente.
En el documento, publicado ayer, se abunda en diagnósticos ya aportados en estos últimos meses, como la necesidad de establecer «mecanismos estables de seguimiento conjunto entre el operador del sistema y los operadores de la red de distribución, que permitan monitorizar de forma continua la evolución y disponibilidad de recursos, la aparición de interacciones sistémicas complejas derivadas de la generación distribuida, la electrificación y las necesidades de flexibilidad». También, la conveniencia de que las medidas de operación sean diseñadas con una óptica integral ya que, por ejemplo, las actuaciones propuestas para mitigar las oscilaciones en la red el día del apagón derivaron en un incremento de la tensión, en una jornada en la que el tendido padecía ya sobretensiones. Obtener una mayor disponibilidad de información sobre la generación distribuida —aquella que se produce cerca de los puntos de consumo, como son las placas fotovoltaicas en los tejados de las viviendas— es otra de las carencias que evidenció el cero energético, así como las dificultades para acotar responsabilidades, sobre todo cuando varios generadores comparten una misma conexión en la red.
Ahora, el organismo que preside Cani Fernández propone un plan de actuación eléctrico con medidas a corto, medio y largo plazo. Entre las primeras, se encuentran la habilitación de más centrales de generación —principalmente renovables— para poder controlar la tensión en la red, así como la revisión de la normativa. Hace unos días que Red Eléctrica divulgó que ya se han acreditado un centenar de instalaciones con ese fin, la mitad de las cuales ya están operativas.
A medio y largo plazo, la CNMC propone la revisión de diversas normativas que afectan a la operación de la red, la revisión de los planes de reposición del servicio, y la mejora de la información y coordinación entre los agentes del sistema, entre otras muchas medidas.
Para otros sectores
No obstante, la comisión no solo se limita a plantear actuaciones exclusivamente para el sector eléctrico, sino también para el gasista. En ese sentido, el organismo recuerda que, a partir del cero eléctrico las plantas de regasificación dejaron de estar operativas volviendo a recuperar su funcionamiento normal a partir de la tarde del mismo día. Con todo, no se pudo prestar el servicio de carga de cisternas. Por ello, propone ahora «revisar la autonomía de operación de algunas instalaciones como parte de las plantas de regasificación o las estaciones de compresión que son básicas para el correcto funcionamiento del sistema gasista, de manera que se permita la atención a la demanda en caso de interrupción del suministro eléctrico». También advierte de que es necesario establecer canales de comunicación alternativos entre los agentes de los dos sistemas.
En el sector de los carburantes, en el que no se detectaron interrupciones del abastecimiento, la CMNC recomienda «recurrir a grupos electrógenos de gran capacidad en las infraestructuras logísticas esenciales y a sistemas de bombeo y carga con capacidad de operación autónoma en las instalaciones de suministro».
Las telecomunicaciones
Por el contrario, el apagón «reveló una interdependencia estratégica entre las infraestructuras eléctricas y las de telecomunicaciones: las redes de telecomunicaciones se vieron afectadas por la falta de suministro eléctrico y, a su vez, las dificultades asociadas a las telecomunicaciones entre los responsables de infraestructuras eléctricas complicaron la reposición del suministro eléctrico». En este sentido, sugiere la conveniencia de garantizar una autonomía energética de un cierto número de horas en numerosos elementos de la red, entre otras medidas.
Debido a la dependencia del sector ferroviario del suministro eléctrico, la CNMC incide en la conveniencia de poner en marcha adecuados planes de contingencias, coordinados con las distintas administraciones y los operadores, con el fin de garantizar que se produce una intervención rápida y segura.
El Gobierno dice que ya implanta algunas medidas
El Ministerio para la Transición Ecológica valoró positivamente el informe de la CNMC y destacó que coincide en su consideración de que el sistema eléctrico disponía en el incidente de herramientas normativas y regulatorias, así como de mecanismos, para garantizar el suministro. Recuerda que ya ha incorporado al ordenamiento jurídico varias de sus recomendaciones, como el incremento de la supervisión sobre las obligaciones de control de tensión de los distintos agentes. Además, trabaja en la digitalización de las redes y en nuevas medidas frente a oscilaciones.