Competencia sanciona a Repsol con una multa de 20,5 millones por descuentos a sus clientes
ECONOMÍA
La petrolera recurrirá la resolución «arbitraria» que le prohíbe, junto a sus divisiones, participar en contratos públicos
03 feb 2026 . Actualizado a las 22:02 h.Guerra abierta entre la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y Repsol. El regulador estatal ha multado con un total de 20,5 millones de euros a las divisiones de la energética Repsol Comercial de Productos Petrolíferos, S. A., Solred, S. A. y Campsa Estaciones de Servicio, S. A., por su política de «estrechamiento de márgenes abusivos» que, según la resolución de la CNMC, perjudicó a las estaciones independientes competidoras en la venta de gasóleo A a clientes profesionales, especialmente transportistas.
Según Competencia, la compañía presidida por Antonio Brufau habría llevado a cabo una estrategia que combinó un incremento generalizado del precio mayorista al que el grupo suministraba combustible a estaciones independientes y, al mismo tiempo, una campaña de descuentos adicionales en su red de estaciones. A través de un comunicado, Repsol ha rechazado de forma tajante la sanción, al considerar que se apoya «en un relato parcial y descontextualizado, con errores de método y de derecho». Además, anuncia que impugnará la decisión en vía contencioso-administrativa.
La energética defiende que el organismo dirigido por Cani Fernández no tuvo en cuenta «el contexto excepcional del 2022». El expediente, lanzado a finales de ese ejercicio, se centra concretamente en el período comprendido entre abril y diciembre y, según la resolución, «coincidió con subidas en el precio de los carburantes por la invasión de Ucrania por Rusia». Una decisión que ha sorprendido al equipo directivo de la cotizada porque, según su postura, la CNMC está sancionando una conducta legal y supervisada por el propio organismo. «Es arbitraria», remachan.
En su defensa, Repsol asegura haber acreditado durante todo el procedimiento que, durante ese período, no hubo ningún efecto en el mercado: no hubo exclusión de competidores ni dependencia real. Además, denuncia que la decisión identifica tan solo doce estaciones de servicio de tres competidores en cuatro entornos locales seleccionados arbitrariamente, lo que, a su juicio, no acredita exclusión real ni potencial. «En definitiva, la CNMC está más preocupada por los resultados de esos competidores que por los ahorros que los descuentos supusieron para clientes y consumidores», añaden.
La compañía subraya, además, que su política de precios se desarrolló dentro del régimen excepcional vigente en ese ejercicio, especialmente el establecido por el Real Decreto-ley 6/2022, y que su ejecución estuvo sujeta a control administrativo. En este sentido, recuerda que el seguimiento incluyó a la Dirección de Energía de la CNMC. A juicio de Repsol, penalizar una actuación ajustada a la normativa y fiscalizada por los poderes públicos envía una señal negativa al mercado, al desalentar la adopción de medidas comerciales similares y limitar la capacidad de las empresas para reaccionar de forma responsable ante escenarios de crisis.
En esa misma línea, la resolución choca con la posición mantenida por el propio Ejecutivo durante el período analizado. En marzo del 2022, Teresa Ribera, entonces vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, reconoció públicamente «el esfuerzo» de Repsol por reducir sus márgenes y «ofrecer un descuento» a los profesionales.
Sin embargo, la CNMC sostiene haber acreditado que estas sociedades del Grupo Repsol desplegaron «una estrategia incompatible con su posición de dominio» con la que lograron revertir la pérdida de ventas y de cuota de mercado que sufrían desde 2019.
Así, el superregulador ha impuesto una sanción muy grave que asciende a los 20,5 millones de euros citados. Además, estas divisiones (RSE, Campsa y Solred) tendrán prohibido presentarse a licitaciones públicas para el suministro de combustibles para automoción, gasóleo A, por un plazo de seis meses.