Bruselas insiste en buscar un «avance diplomático» para desactivar la crisis de los chips

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Fabian Bimmer | REUTERS

La Comisión Europea redobla los contactos con Nexperia para frenar el impacto en el suministro

10 nov 2025 . Actualizado a las 19:48 h.

La Comisión Europea redobla contactos para frenar el impacto de la crisis de Nexperia sobre el suministro de semiconductores y la industria del automóvil. La vicepresidenta responsable de la agenda digital, Henna Virkkunen, trasladó al consejero delegado del fabricante neerlandés de propiedad china, Stefan Tilger, la determinación de Bruselas de forjar una salida pactada.

También el Ministerio de Asuntos Económicos neerlandés confirmó ayer que mantiene un canal de cooperación con autoridades chinas y socios internacionales para una «salida constructiva» que restablezca el equilibrio de la cadena de chips. Y desde Pekín, el Ministerio de Comercio apunta señales de flexibilidad respecto a Nexperia: «Examinaremos minuciosamente la situación real de las empresas y concederemos exenciones a las exportaciones que cumplan los requisitos», indicó un portavoz.

Autonomía estratégica

Y en este contexto, el ministro español de Industria, Jordi Hereu, defiende que Europa sea más autónoma en todos los ámbitos económicos, incluida la producción de semiconductores, en un contexto internacional marcado por la implicaciones industriales del conflicto con China en torno a la empresa neerlandesa Nexperia. «En los microprocesadores, en la microelectrónica, esos son sectores en los que Europa, y también España, invertimos para generar una cadena de valor global que nos permita afianzar estos retos», señaló el titular de Industria y Turismo del Gobierno español.

A su juicio, es necesario una autonomía estratégica europea para «desarrollar, investigar, innovar y producir chips en Europa» en vista del conflicto entre China y los Países Bajos por Nexperia, una situación, dijo, que ha supuesto un golpe en la industria automotriz por su dependencia de esos semiconductores aunque constituye un bastión industrial del Viejo Continente.

En este sentido, el ministro insistió en que Europa siempre ha sido una gran potencia productora de automóviles: «España es el segundo en Europa y somos conscientes de la responsabilidad que tenemos», afirmó.