El criterio para fijar el precio a una segunda opa puede costarle 500 millones al BBVA

La Voz

ECONOMÍA

Alberto Ortega | EUROPAPRESS

El mercado cree que el banco vasco no logrará el sí del 50 % de los accionistas del Sabadell

16 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Este viernes es el día. Dieciocho meses después de que empezara el intento de BBVA de comprar el Banco Sabadell, el regulador de los mercados anunciará el resultado de la opa lanzada por la entidad vasca: cuántos accionistas del Sabadell han aceptado un canje de una acción de BBVA por cada 4,8376 del banco catalán. La mayoría de los analistas y agentes del mercado se sitúan en un escenario en el que la entidad vasca no logrará el 50 % de respaldo.

Ese porcentaje era el que había fijado la entidad financiera presidida por Carlos Torres para seguir adelante con la operación. Pero también se guardó la opción de rebajarlo hasta un umbral del 30 %. En ese caso, eso sí, debería lanzar una segunda opa en metálico al total de accionistas del Banco Sabadell. Y esta última es la opción que gana en todas las apuestas y en lo que trabajan ambas entidades. De ahí que lo determinante sea el precio. ¿Qué deberá ofrecer BBVA por cada acción del Sabadell si decide seguir adelante tras haberse quedado entre un 30 % y un 50 % de aceptación?.

Este debate ha enfrentado duramente a los bancos vasco y catalán hasta el punto de que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) envió un comunicado la semana pasada exigiendo que no se especulara con ello y que sería ella la que desvelaría el mecanismo para establecerlo el mismo día. Es decir, este viernes.

Encarecimiento para BBVA

La decisión no es baladí y está centrando los trabajos de los asesores legales de la opa y de la CNMV, que es el organismo regulador en el que la legislación residencia la decisión final. En función de cómo se determine, el encarecimiento de la operación puede ser de hasta 500 millones para BBVA. Es la diferencia de lanzar una opa por el 70 % de las acciones del Sabadell a 3,39 euros el título —que es como lo valoró cuando mejoró la opa el pasado 22 de septiembre—, frente a los 3,26 que es en lo que la oferta vasca valoraba la acción de la catalana el 10 de octubre, cuando se cerró el período de aceptación.

Esta vía supondría para la entidad vasca afrontar un gasto de capital que podría ascender a 11.921 millones de euros en el caso de que contara solo con el 30 % de aceptación y la acción del Sabadell se pagará a 3,39 euros. Aun así, el presidente BBVA, Carlos Torres, ha negado que abrir ese camino requiera financiarse con una ampliación de capital y ha asegurado que el plan de dividendos para los accionistas de BBVA —36.000 millones en los próximos cuatro años— no está en riesgo.

El caso es que el real decreto de opas deja demasiado margen a la interpretación para fijar lo que se conoce como el «precio equitativo» que debe regir la oferta en metálico que debe lanzarse si la opa sigue después de quedarse en esa horquilla de entre el 30 % y el 50 %. El artículo 9 señala que no se puede ofrecer un precio «inferior al más elevado al que se hubiera acordado por los mismos valores».

Media ponderada

Y para determinarlo, cuando se ha tratado de un canje de acciones, debe hacerse sobre «una media ponderada de los precios de mercado en la fecha de adquisición». ¿Pero cuál es la fecha de adquisición? ¿La del 17 de octubre, cuando acabó la aceptación, o la de la mejora de la oferta, cuando el banco vasco elevó un 10 % su oferta? Unas incertidumbres que crecen, según explican fuentes jurídicas, si se ha de atender la evolución del mercado de esta semana o los próximos días hasta el cierre y liquidación de la opa.

Mientras tanto, BBVA vela armas repasando cifras y escenarios en las horas previas a conocer el resultado de su opa sobre el Banco Sabadell. Al menos, de la primera entrega.